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León Ferrari: el arte como experimentación y provocación

La Secretaría de Cultura de la Nación recuerda la vigencia del gran creador argentino, a 105 años de su nacimiento.

León Ferrari es una de las figuras más disruptivas, innovadoras y comprometidas del arte argentino y latinoamericano del siglo XX. Su arte fue siempre una herramienta para expresar ideas con claridad, desafiando los límites y las etiquetas estéticas y políticas. Su coherencia y su humor crítico marcaron su trayectoria.

Dibujos en tinta china sobre papel. Foto: Palacio Libertad

Hasta el día de hoy, a 105 años de su nacimiento y 12 años de su muerte, León Ferrari sigue despertando debates y nuevas lecturas. Nació el 3 de septiembre de 1920 en Buenos Aires y a lo largo de más de seis décadas desplegó una producción tan enorme y versátil como provocadora, marcada por un fuerte compromiso político, una crítica incisiva a los poderes establecidos, y una constante búsqueda de nuevos lenguajes visuales.

León Ferrari."Autopista del sur" (1980).

Sus inicios como artista se remontan a 1946, cuando comenzó a realizar retratos de su pareja, Alicia, sin formación académica en artes plásticas. Si bien se graduó como ingeniero en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1947, su verdadera vocación lo llevó por caminos inesperados: cerámica, escultura en madera, estructuras de alambre, collages, caligrafías abstractas, arte conceptual, poesía visual y piezas realizadas con materiales tan diversos como el cemento, la tinta o, en los últimos tiempos, el poliuretano expandido. Su primera muestra individual se realizó en Milán en 1954, durante una de sus estancias en Italia, país donde comenzó a explorar formalmente los lenguajes que luego lo definirían.

León Ferrari. Esculturas

En 1962, en su segundo viaje a Italia, creó sus primeras "escrituras abstractas", una serie de obras que continuó desarrollando durante toda su vida. Estas caligrafías ininteligibles y laberínticas rompían con la linealidad y sentido convencional de la escritura tradicional. En lugar de comunicar un mensaje textual, apelaban a lo visual, lo emotivo y lo simbólico. Así, Ferrari incursionó en lo que más tarde se conocería como poesía visual, proponiendo una forma de lectura abierta, subjetiva, tan ambigua como potente.

León Ferrari. "Cartas a un general" (1963).

Tres años después expondría su obra más polémica: La civilización occidental y cristiana. La pieza, símbolo del entrecruzamiento entre fe, violencia e imperialismo, generó un profundo rechazo en sectores conservadores, especialmente entre grupos ultracatólicos. Las controversias trascendieron las décadas y cuando la obra se volvió a exponer en Buenos Aires durante su retrospectiva de 2004 en el Centro Cultural Recoleta, fue blanco de ataques y censura. Pero también esas reacciones otorgaron una visibilidad inusitada a su trabajo.

"La civilización occidental y cristiana" en el hall del Museo Nacional de Bellas Artes.

Durante su exilio en São Paulo, Brasil, comenzó a experimentar con nuevos formatos y técnicas, entre ellas la heliografía. Obras como Camas y Autopista del sur, que hoy forman parte de la colección del Museo Nacional de Bellas Artes, utilizaron planos urbanos, Letraset y técnicas de reproducción mecánica para reflexionar sobre el caos de las ciudades modernas, las lógicas del poder y el absurdo de la vida cotidiana. A diferencia del arte tradicional, estas obras eran reproducidas en múltiples copias, muchas de las cuales fueron donadas o vendidas a precios simbólicos. Así, el artista propuso un arte democratizador, accesible, alejado de la lógica mercantil del arte como objeto único.

León Ferrari. Sin título (2001). Collage realizado sobre el diario L'Osservatore Romano de la ciudad del Vaticano.

A medida de que se acercaba el final del siglo XX, su obra se volvió más visible y su figura, más influyente. En 2007 fue reconocido internacionalmente con el León de Oro al mejor artista en la Bienal de Venecia. En 2009 expuso en el MoMA de Nueva York y en 2010 fue invitado de honor en Les Rencontres d’Arles, Francia. Su obra forma parte de las colecciones de instituciones como el Museo Reina Sofía (Madrid), el Van Abbemuseum (Eindhoven), el Centro Pompidou (París), el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, y muchas otras.

León Ferrari. "Los músicos" (2007). Expuesto en la planta baja del Palacio Libertad.

Con 87 años, sin perder el impulso experimental, Ferrari empieza un nuevo período de experimentación con elementos no convencionales en el mundo del arte e incorporó un nuevo material: la espuma de poliuretano Es a través de un hallazgo azaroso que el artista encuentra dicho material, original y extravagante, con el que realiza el conjunto "Los músicos", un conjunto de esculturas expresivas, amorfas, y profundamente humanas, que estuvieron exhibidas en la planta baja del actual Palacio Libertad en el marco de la exposición Proyecto Homenajes. Estas figuras, realizadas entre 2006 y 2007, para el historiador Bengt Oldenburg evocan imágenes de Hiroshima, el napalm, o el cuerpo mutilado por la guerra, reforzando la crítica permanente de Ferrari a todas las formas de violencia institucional.

León Ferrari. De la serie "Objetos":

León Ferrari falleció en 2013 pero varias de sus obras se encuentran en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), que conserva un importante conjunto de obras —donadas por el propio artista y por la Fundación Augusto y León Ferrari Arte y Acervo— Además, en 2020 con motivo del centenario del nacimiento del artista, se puso en línea el micrositio León Ferrari en Bellas Artes desde el que se puede acceder a conocer obras y escritos del propio artista, se pueden ver testimonios de quienes lo conocieron, como Noé Jitrik, Silvio Rodríguez, Nora Hochbaum, Ticio Escobar, Tamara Stuby, Fabián Lebenglik y Luis Felipe Noé, entre muchos otros. También está disponible de manera gratuita el documental Civilización (2012), dirigido por Rubén Guzmán, que ofrece un recorrido emotivo y lúcido por la vida y obra del artista.

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