Lemus participó en reunión de ministros de Salud del G20

Las máximas autoridades sanitarias del Grupo de los 20 evaluaron las formas de respuesta más adecuadas ante potenciales acontecimientos sanitarios que impliquen una emergencia internacional.


El ministro de Salud de la Nación, Jorge Lemus, participó en Berlín de la I Reunión de Ministro de Salud del Grupo de los 20 (G20), en la cual se realizó un ejercicio de simulación de emergencia sanitaria para generar conciencia sobre los factores que inciden en la preparación mundial para responder ante eventuales emergencias sanitarias.

Esta actividad comprendió el abordaje de la comunicación, donde se informó sobre los acontecimientos sanitarios de potencial relevancia internacional; colaboración, para trabajar en forma conjunta en la evaluación e intervención oportunas; coordinación, que permita una mejor respuesta ante emergencias de salud pública; cumplimiento en base a los parámetros establecidos en el Reglamento Sanitario Internacional y a las recomendaciones temporales; y contribuciones específicas que brinden un financiamiento adecuado para la preparación y la respuesta ante la emergencia.

En este marco, el ministro Lemus hizo referencia a las epidemias y pandemias en las que la cartera sanitaria nacional intervino en la Argentina: dengue, zika, chikungunya, gripe A, cólera y hantavirus, entre otras. También destacó la importancia del Sistema Nacional de Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR) para actuar intersectorialmente.

Asimismo, Lemus participó del debate sobre la lucha contra la resistencia antimicrobiana, donde dio cuenta de la situación de los medicamentos antimicrobianos en Argentina.

Como co-presidente del evento realizado en Berlín, el ministro Lemus junto a su par de Alemania, Hermann Gröhe, y la canciller de ese país, Angela Merkel, anunciaron la emisión de la declaración denominada "Juntos hoy para un saludable mañana".

En el documento, los ministros de Salud reunidos en el G20 coincidieron en la necesidad de generar una "respuesta global coordinada" a los desafíos y riesgos mundiales para la salud, "como los brotes de enfermedades infecciosas y la resistencia a los antimicrobianos, que tienen un grave impacto en la vida y el bienestar de millones de personas, así como en la economía mundial".

Por ese motivo, las máximas autoridades sanitarias de los países allí reunidos reafirmaron su "compromiso y la acción conjunta en estrecha relación con la OMS", a lo cual consideraron como "fundamental para asegurar un mañana saludable para todos" a partir del cumplimiento de las metas sanitarias de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.