La Subsecretaría de Ambiente rescató más de 700 ejemplares de especies exóticas provenientes de África
El operativo se realizó en conjunto con la Fundación Temaikén y permitió evitar el ingreso ilegal de fauna potencialmente invasora.
La Subsecretaría de Ambiente de la Nación, a cargo de Fernando Brom, llevó adelante el rescate de 721 ejemplares vivos de peces ornamentales e invertebrados exóticos, a través de un trabajo articulado entre la Brigada de Control Ambiental (BCA) y la Fundación Temaikén.
El procedimiento se inició a partir de controles realizados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) que detectaron, en la terminal de cargas del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, un envío irregular compuesto por 33 cajas con fauna silvestre.
Entre los ejemplares rescatados se identificaron peces e invertebrados marinos ornamentales, como estrellas de mar y el pez león —especie invasora de origen asiático que ha colonizado arrecifes en el océano Atlántico, el Golfo de América y el Caribe, extendiéndose incluso hasta el nordeste de Brasil—. Su presencia representa una amenaza para los ecosistemas coralinos y las economías regionales que dependen de ellos.
Los ejemplares, provenientes de Kenia y transportados por la compañía aérea Ethiopian Airlines, estaban destinados a un importador no registrado y carecían de la autorización correspondiente emitida por la Subsecretaría de Ambiente, como autoridad competente.
Este tipo de ingreso ilegal representa un riesgo significativo para los ecosistemas locales, ya que se trata de especies exóticas que podrían convertirse en invasoras y alterar el equilibrio ambiental.

Tras el decomiso, los animales fueron trasladados al centro de rescate de la Fundación Temaikén, donde equipos técnicos especializados trabajan en su evaluación sanitaria, estabilización y rehabilitación. Muchos de los ejemplares llegaron en estado crítico debido a las condiciones del traslado.
La acción prioriza el bienestar animal mediante la implementación de sistemas de contención adecuados y acuarios especialmente acondicionados. Asimismo, se busca reducir el estrés, favorecer la recuperación fisiológica y facilitar la adaptación progresiva de cada individuo. De este modo, se evaluará el destino de los ejemplares rescatados, en función de criterios técnicos, sanitarios y ambientales.
Cabe destacar que la Ley Nacional de Conservación de la Fauna Silvestre n.° 22.421 establece que la importación de animales requiere autorización previa de la autoridad competente, que tiene la potestad de prohibir el ingreso de especies que impliquen riesgos ecológicos, económicos o sanitarios para la población.