La PSA se sumó a la campaña “Plantamos memoria”

Fue en un acto por la Memoria, la Verdad y la Justicia donde estuvo el director nacional, José Glinski, y el abogado de la CONADI, Manuel Goncalves Granada.


Con el compromiso de seguir profundizando los valores de la democracia, reivindicar la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia y recordar a las y los 30 mil detenidos y desaparecidos de la última dictadura cívico-militar, se realizó una ceremonia en las instalaciones del Instituto Superior de Seguridad Aeroportuaria (ISSA), en Ezeiza. La misma estuvo encabezada por el director nacional, José Glinski, y contó con la presencia del nieto recuperado y abogado de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), Manuel Goncalves Granada y la subsecretaria de Formación y Carrera del Ministerio de Seguridad de la Nación, Karina Mouzo.

“La perspectiva de género en la República Argentina se impuso a través de la lucha de las Madres y de las Abuelas de Plaza de Mayo”, expresó Glinski ante los estudiantes. “Son ellas un gran ejemplo por su tenacidad, su claridad política y mental, que nos permitió de alguna manera ir saldando, de a poco, la deuda que tenía el Estado argentino con sus habitantes”. Y agregó: “Quienes nos sentimos argentinas y argentinos nos sentimos parte de la misma familia, donde no todos tienen que pensar igual pero donde el pleno goce de los derechos tiene que estar garantizado por el Estado”.

Asimismo el director nacional sostuvo que la PSA “es una institución creada en la democracia por el presidente Néstor Kirchner, consecuencia de ese proceso de reivindicación de Memoria, Verdad y Justicia. A esta fuerza le encomendaron una serie de tareas vinculadas con las investigaciones y los juicios que en muchos casos condenaron a los responsables del genocidio más importante que tuvo nuestro país”.

Glinski señaló que actualmente la PSA colabora con la CONADI para operativizar las extracciones de sangre que nutren al Banco Nacional de Datos Genéticos que se vieron demoradas por restricciones producto de la pandemia.

Goncalves Granada, por su parte, compartió su testimonio como uno de los 130 nietos recuperados, hijo de padre desaparecido. Contó cómo su madre salvó su vida de pocos meses ocultándolo en un ropero, antes que las balas y los gases lacrimógenos destruyeran vivienda y habitantes, incluida su mamá de 23 años. “El robo de personas y la sustitución de identidad fue un plan sistemático que se llevó a cabo durante la dictadura”, explicó. “A esos bebés robados, que hoy son hombres y mujeres de 40 o 45 años, estamos buscando. Algunos de ellos pueden ser integrantes de las fuerzas también, digo para destacar la cercanía y la vigencia de estos hechos.”

“Ustedes son parte de esa sociedad que ha sido dañada. Porque el daño de la dictadura se sigue perpetrando cuando todavía no sabemos dónde están los desaparecidos ni podemos encontrar a más de 300 de esos bebés robados. Ustedes son parte necesaria como las nuevas generaciones que tienen que saber de este pasado y ayudarnos desde el lugar que van a ocupar, a que las fuerzas de la democracia, como la PSA, estén al servicio de esta causa, porque es lo que repara y fortalece la democracia. La democracia necesita que ya no sean las fuerzas que reprimieron sino las fuerzas que reparan. Queremos que las fuerzas de seguridad sean nuestras aliadas en esta búsqueda de reparación”, dijo.

Finalmente Mouzo se refirió a la responsabilidad de ser funcionarios estatales y brindar seguridad “que, para nosotros, es sinónimo de garantizar derechos. Sabemos que no hay oposición ni dicotomía entre ellos”, remarcó. "La última dictadura le prometió a una sociedad que en nombre de la seguridad iba a vulnerar derechos. Y hoy sabemos que fue un periodo de inseguridad absoluta, de no saber si volvías de trabajar ni por qué… Por eso los invito a decir que nunca más, en nombre de la seguridad ni desde el Estado, se permita vulnerar derechos”.

Para culminar la jornada, se plantaron dos espinillos y un talar en el predio del ISSA, en adhesión a la campaña “Plantamos memoria”. La misma fue impulsada por organismos de Derechos Humanos y la Administración de Parque Nacionales en memoria a las víctimas del terrorismo de Estado, y para promover la plantación de especies nativas en todas las áreas protegidas nacionales, haciendo énfasis en que “la Memoria, al igual que la semilla, viene cargada de futuro. Contiene toda la información genética para poder llegar a ser el árbol que late en su destino. En tiempos de incendios, deforestación y cambio climático, plantamos vida como un acto de memoria y futuro”.

Participaron de la ceremonia la jefa de Gabinete de la PSA, Valeria Endrek; el director ejecutivo del Centro de Análisis, Comando y Control, comisionado general Maximiliano Lencina; la vicerrectora del ISSA, Betiana Ridel; entre otras autoridades y docentes.