La presencia de la mujer en el Ejército Argentino
En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Ejército Argentino reconoce la vocación y el profesionalismo de las mujeres que integran la Fuerza, desde los orígenes de la Patria hasta la actualidad.
La incorporación de las mujeres en el Ejército se inició en 1960, con el nacimiento de la Escuela de Enfermeras del Ejército en el Hospital Militar Central. Este hecho marcó un hito en la sistematización del ingreso femenino. Dos décadas después, se conformó la Escuela del Cuerpo Profesional Femenino.

Se habilitó luego su incorporación a las armas de apoyo de combate y de apoyo de fuego.
Finalmente, en 2013, la Resolución N.º 1143 autorizó el ingreso a las armas de Infantería y Caballería, lo que completó su integración plena en la Fuerza.

La participación femenina en la defensa de la Patria se remonta a los orígenes mismos de la Nación. Durante las guerras de la Independencia, mujeres como Juana Azurduy, colaboradora del General Martín Miguel de Güemes, asumieron un rol activo en el liderazgo de milicias en el Alto Perú, y recibieron reconocimiento por su coraje y entrega.
También se destacan figuras como María Remedios del Valle, quien combatió junto al Ejército del Norte, y Manuela Pedraza, protagonista de la Reconquista de Buenos Aires. A ellas se suman miles de mujeres anónimas que actuaron tanto en el frente de combate como en tareas de apoyo.

En la actualidad, las mujeres se desempeñan en todos los ámbitos del Ejército y pueden acceder a cualquier puesto o función dentro de la Fuerza, de acuerdo con su capacitación, especialidad y mérito profesional.
La Institución trabaja de manera sostenida para garantizar la igualdad de oportunidades y consolidar un ámbito laboral basado en el respeto, la profesionalización y la vocación de servicio.
Como cada 8 de marzo, el Ejército Argentino reconoce el valor y el compromiso de las mujeres que contribuyen a la defensa nacional desde múltiples especialidades y niveles de responsabilidad.
