Presidencia de la Nación

La pérdida de Acaí y el compromiso de seguir protegiendo al yaguareté y su hábitat

La APN continúa trabajando codo a codo con la Fundación Rewilding Argentina, autoridades provinciales y la justicia federal para esclarecer los hechos y fortalecer las estrategias que garanticen la seguridad de los ejemplares liberados y reintroducidos.

La Administración de Parques Nacionales (APN) lamenta profundamente la pérdida de Acaí, la joven hembra de yaguareté recientemente liberada en el Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia del Chaco, como parte del proyecto de suplementación de la población de la especie en el área protegida que llevamos adelante junto a la Fundación Rewilding Argentina y el gobierno provincial.

Acaí representaba una nueva esperanza en el proceso de recuperación del yaguareté, especie declarada Monumento Natural Nacional y considerada en peligro crítico de extinción. En Argentina se estima que sobreviven apenas alrededor de 200 ejemplares, distribuidos entre la Selva Paranaense, los Esteros de Iberá, las Yungas y el Gran Chaco.

Su desaparición, actualmente bajo investigación judicial, nos duele profundamente, pero también nos obliga a reafirmar el camino que venimos recorriendo: la conservación de corredores biológicos que permitan la conexión entre poblaciones, la vigilancia y monitoreo constante de los individuos liberados y, sobre todo, el trabajo con las comunidades locales para fortalecer la convivencia entre las personas y la fauna silvestre.

Desde hace más de una década, Parques Nacionales impulsa políticas activas de conservación y restauración de ecosistemas, creando áreas protegidas y promoviendo proyectos conjuntos con organizaciones especializadas, universidades, gobiernos provinciales y comunidades vecinas. Estos esfuerzos permiten que especies que alguna vez desaparecieron de su ambiente natural vuelvan a habitarlo, como ocurre con el yaguareté, el guacamayo rojo, el oso hormiguero o el venado de las pampas.

Si bien la pérdida de Acaí nos conmueve, no invalida el enorme aprendizaje y la dedicación que hay detrás de cada ejemplar liberado. Se trata de procesos complejos, que demandan años de trabajo científico, inversión logística y compromiso humano. Como todo hecho en la naturaleza, la vida silvestre conlleva riesgos, pero cada liberación exitosa abre una puerta de esperanza para la recuperación de nuestra biodiversidad.

La APN continúa trabajando codo a codo con la Fundación Rewilding Argentina, autoridades provinciales y la justicia federal para esclarecer los hechos y fortalecer las estrategias que garanticen la seguridad de los ejemplares liberados y reintroducidos.

Más allá del dolor, Acaí simboliza el esfuerzo colectivo de un país que protege su patrimonio natural. Su historia nos recuerda que la defensa de la vida silvestre exige perseverancia, cooperación y un compromiso constante con la naturaleza que nos une.

Cálculo económico del daño ambiental por pérdida de yaguareté

En el marco de la denuncia sobre la posible muerte por cacería de la yaguareté Acaí, tramitada en el juzgado Federal de Sáenz Peña, la Administración de Parques Nacionales (APN) presentó un informe en el que se detalla el cálculo económico del daño ambiental ocasionado por la pérdida del ejemplar de esta especie declarada Monumento Natural a nivel nacional, valuado en $ 2.673.280.260 (dos mil seiscientos setenta y tres millones doscientos ochenta mil doscientos sesenta pesos).

El cálculo fue elaborado por la Dirección Nacional de Conservación del organismo en base a una metodología que parte de una base monetaria que se incrementa de acuerdo a índices relacionados con la fragilidad y la protección de la especie y la potencial recuperación del daño producido. A partir de este método es posible establecer un monto para el resarcimiento económico o sanción al infractor según las reglamentaciones y procedimientos correspondientes.

De esta manera, la APN continúa a disposición y aportando a través de todos sus medios al proceso judicial que investiga la pérdida de la yaguareté liberada a principios de octubre en el área protegida.

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