La ONU y la OA realizaron un Taller sobre la Elaboración y Aplicación de Estrategias Nacionales de Lucha contra la Corrupción

En el día de hoy, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por sus siglas en inglés) expuso ante las autoridades y los trabajadores y las trabajadoras de la Oficina Anticorrupción (OA) sobre el documento: “Elaboración y aplicación de estrategias nacionales de lucha contra la corrupción: Guía práctica” y compartió experiencia para su implementación en Argentina.


Esta Guía fue elaborada por la UNODC con el fin de brindar a los Estados un marco conceptual para establecer un plan realista, amplio e integrado de reducción de la corrupción, en pos de lograr el objetivo del artículo 5 (referido a políticas y prácticas de prevención de la corrupción) de la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción.

El documento ofrece recomendaciones a los países que están considerando la posibilidad de redactar o revisar una estrategia nacional de lucha contra la corrupción.

El encuentro además permitió conocer otras experiencias de elaboración de estrategias nacionales anticorrupción y conversar sobre el estado actual de la reestructuración del Plan Nacional Anticorrupción de Argentina.

El inicio de la jornada estuvo a cargo de Antonino De Leo, Representante de UNODC Oficina Regional para el Perú y el Ecuador (ROPER), quien sostuvo que “no existe un enfoque único para elaborar una estrategia eficaz; los distintos países tienen tradiciones jurídicas y culturales muy distintas”, sin embargo, “hay desafíos y dificultades comunes”. En este sentido, De Leo resaltó este tipo de encuentros y reiteró la disponibilidad de su Oficina para apoyar a la OA en sus acciones anticorrupción en la Argentina.

A continuación, Luis Villanueva, Subsecretario de Integridad y Transparencia de la OA, se refirió a las experiencias “sobre las cuales se apoyan dos ejes centrales de gestión y para los cuales utilizamos la guía de la Oficina Nacional de Naciones Unidas para la Droga y el Delito”, se trata de “la planificación de un programa federal de implementación de políticas públicas, en coordinación con PNUD, y el Plan Nacional Anticorrupción que estamos en proceso de reformulación”. Sobre este punto, Villanueva contó que “la Guía nos fue muy útil, el gran valor es no posicionarse desde un lugar en el cual se baja una línea única, creo que atiende a una cuestión central: considerar el contexto y los actores con los cuales interactuamos, la lógica y la dinámica del contexto social para concretar las iniciativas” y agregó que “cualquier plan que hagamos no está destinado a ser un mapa teórico, tiene que tener una pretensión realista y de concreción clara”.

La presentación de la guía fue realizada por Cristina Ritter, Asesora Regional Anticorrupción de la UNODC, quien destacó como hito de la comunidad internacional en la materia a la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción dado que “se trata del único instrumento internacional cuasi universal que contiene todos los estándares para prevenir y combatir la corrupción”.

Sobre la guía, explicó que contiene estrategias que “pueden servir como marco normativo para orientar recursos y medidas en un país determinado”. Insistió en que para alcanzar los objetivos la redacción de las estrategias necesita “lograr un balance entre ambición y realismo. Eso sirve para fijar objetivos e indicadores”.

Finalmente, el encuentro continuó con la discusión sobre el estatus actual de la revisión de la estrategia nacional anticorrupción de Argentina y los próximos pasos. En este panel, Natalia Torres, Directora Nacional de Ética Pública de la OA afirmó que se realizó la revisión integral de las “260 iniciativas y dada su amplitud dificultaba el monitoreo, seguimiento y la implementación”. Por ello, se analizaron desde una concepción de iniciativas como herramienta “que deben ser estratégicas, transformadoras, que se diferencien de las propias misiones de los organismos, que muestren un compromiso con las convenciones internacionales; privilegiamos a las estrategias que apuntan a la colaboración entre organismos, porque el aspecto federal es fundamental, incorporar el atributo de lo federal a la hora de pensar nuestra gestión”.

Sobre el diseño del Plan, Natalia Torres también destacó que incluyó la creación del Consejo Asesor, pero en base a su composición se consideró “importante fortalecer las voces” y también “incorporar la perspectiva de género, que tenga mayor diversidad y la mirada federal”.