La facturación del agua potable

La facturación del servicio de agua potable no es igual en todo el país y la implementación de medidores de consumo colabora con el uso racional de este importante recurso.


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Autora: Valeria Martín
Tema: ENERGÍA

El sistema de facturación del servicio del agua no es uniforme en todo el país, al igual que sucede con otros servicios. Se distinguen distintos tipos de usuarios según los servicios que reciben, la categoría del inmueble, si tienen o no medidor de consumo del agua potable y algunos otros parámetros. La tabla de tarifas por m3 tampoco es homogénea en todo el país. La misma depende de dónde se extrae el agua, cuál es el proceso de potabilización, si el servicio de agua está gestionado por empresa privada o por empresa pública, y si recibe aportes provinciales o municipales, etc. También existen cooperativas y asociaciones vecinales. Argentina es el país con más cooperativas de agua y saneamiento de América Latina. Los precios son fijados en cada jurisdicción, aún en los casos de empresas privadas. Ninguna empresa tiene autonomía para fijar sus propias tarifas; estas son consideradas, modificadas y aprobadas a nivel nacional por el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS).

Tarifas y tipos de usuarios

Un inmueble se puede clasificar en RESIDENCIAL (viviendas particulares), NO RESIDENCIAL (construcciones destinadas a actividades comerciales o industriales, públicas o privadas, o donde se presten servicios de cualquier naturaleza) y BALDÍOS.
No todos los usuarios reciben los mismos SERVICIOS, dependiendo de la empresa que los suministra. Los servicios ofrecidos pueden ser: solo agua potable, agua potable y cloaca, o solamente cloaca. El sistema de agua de un usuario puede contar o no con MEDIDOR DE CONSUMO instalado. Si cuenta con medidor, este es accionado por la circulación del agua, permitiendo facturar según la cantidad consumida, la cual se mide en metros cúbicos. Si el sistema no posee medidor, la facturación dependerá de una cantidad fija de metros cúbicos, proporcional a la superficie del inmueble y sus características. En ambos casos, existe también un cargo fijo a pagar, que dependerá de los coeficientes por rango zonal, tipo de edificación, tarifa general diaria (según categoría de usuario y servicios prestados), superficie construida cubierta y superficie del terreno. Por supuesto, en el país también existe la llamada tarifa social, orientada a usuarios residenciales de menores recursos y la tarifa comunitaria, para instituciones de bien público y asociaciones sin fines de lucro (entidades educativas, hospitales, comedores sociales, entre ellas), según también lo determina el ERAS.

Pérdidas de agua

Cuando ocurren pérdidas en un domicilio, en el caso de usuarios sin medidor, es posible que se les facture menos de lo que en realidad están consumiendo. En cambio, el uso de un medidor permite cuantificar el consumo, y cuando el usuario compara con facturas de servicio anteriores, puede descubrir si está pagando por pérdidas de agua. Es común que un usuario se percate de averías en cañería por la factura de pago del servicio, ya que estas pueden no ser visibles. Si la pérdida es en una canilla o inodoro, como el llenado del tanque está automatizado, para el usuario pasa inadvertida su magnitud. Se estima que una canilla que gotea pierde en promedio 46 litros de agua en un día, y si la pérdida no es por goteo, sino por hilo de agua, puede llegar a ser mucho mayor. Si lo que falla es el deposito de agua de un inodoro o el flotante del tanque de agua, la perdida es enorme. El cuadro anterior deja expresada esta información.

Ventajas de los medidores

Decir que tener un medidor es una manera de reducir los consumos es discutible, porque el medidor sólo cuantifica, pero permite que se aplique mayor cargo al que más consume. Tanto los usuarios residenciales como las instituciones públicas que disponen de facturación del servicio empleando medidores de agua en tiempo real, pueden calcular con facilidad cuánto dinero pierden como consecuencia de pérdidas de agua, y consecuentemente, realizar acciones concretas para solucionarlo. La empresa que presta el servicio de agua y saneamiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y varios partidos del conurbano bonaerense, con el fin de incentivar el consumo responsable, ha decidido omitir el cargo fijo a los usuarios con medidores, junto con la opción de requerir su instalación gratuita(1). Sin duda, el mecanismo conductual del usuario es un factor determinante en el ahorro del agua potable. Depende mucho de la actitud del usuario y de las decisiones que este tome para realizar un consumo eficiente de este importante y escaso recurso.

REFERENCIAS

1 Nueva facturación en la empresa Agua y Saneamiento Argentino (AySA) a partir del 1 de noviembre de 2017.

SOBRE LA AUTORA

Valeria Martín
Licenciada en Física (Universidad Nacional de La Pampa)
Especialización en Aplicaciones Tecnológicas de la Energía Nuclear CEATEN (Universidad de Buenos Aires - Instituto Balseiro)
Investigadora en el Instituto de Energía y Desarrollo Sustentable (IEDS-CNEA)