La evaluación vista desde los aportes de la Ciencia Abierta

El investigador español en Política en Ciencia y Tecnología, Ismael Ràfols, presentó herramientas inclusivas para las contribuciones de investigadores en Ciencia Abierta.


En el marco de la doceava actividad del Ciclo de Charlas y Talleres sobre Ciencia abierta y ciudadana co-organizado por el Programa de Datos Abiertos en Ciencia y Tecnología de la Secretaría de Gobierno de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva; el Centro de Investigaciones para la Transformación (CENIT) y Cientópolis, se realizó una charla titulada “La evaluación desde perspectivas de ciencia abierta: propuesta de marcos de indicadores”, encabezada por el analista de Políticas de Ciencia y Tecnología del Instituto de Investigación INGENIO (CSIC-Universidad Politécnica de Valencia), Ismael Ràfols. La introducción a la actividad estuvo a cargo de la investigadora independiente del Consejo Nacional de investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y directora del Centro de Investigaciones para la Transformación (CENIT/UNSAM), Valeria Arza, quien aportó una caracterización de la ciencia abierta entendida como un proceso de producción abierta y colaborativa de conocimiento científico que conlleva múltiples beneficios, entre los que se encuentran la mejora de la eficiencia, la calidad y la creatividad en la producción de conocimiento; la democratización y la capacidad de respuesta a la sociedad.

Con el propósito de reflexionar sobre herramientas y “marcos de indicadores” que contribuyan a la transición del actual sistema científico y tecnológico a uno más abierto donde la investigación y la innovación sean más inclusivas, sostenibles y socialmente responsables, Ràfols presentó las conclusiones de un informe reciente preparado por un grupo de expertos en evaluación a pedido de la Comisión Europea, sobre cómo podría hacerse una evaluación que valore positivamente las contribuciones de investigadoras e investigadores en ciencia abierta. Las expectativas actuales para alcanzar evaluaciones de mayor pluralidad demandan que se contemplen los contextos locales y las condiciones particulares del uso de métricas responsables de evaluación. Según Ràfols es especialmente relevante que las métricas para la valoración de la ciencia abierta sean seleccionadas teniendo en cuenta los objetivos en su aplicación para la evaluación; las misiones de las instituciones en las cuales se despliegan las prácticas de ciencia abierta; la enorme diversidad de los campos científicos; las potenciales partes involucradas, audiencias y beneficiarios; y los contextos de trabajo (incluyendo los recursos humanos y técnicos disponibles, y las capacidades e infraestructura para la ciencia abierta). La propuesta de desarrollo contextualizado de nuevos “marcos de indicadores” reside en que ellos se adapten a los diversos espacios de evaluación, aportando mediciones complementarias que sigan críticamente el desarrollo de nuevas métricas como las denominadas “almetrics” o métricas alternativas asociadas al impacto de la investigación en las redes sociales (como el número de menciones en Twitter, la cantidad de descargas de artículos en ResearchGate, entre otros) o el número de publicaciones en repositorios institucionales de acceso abierto, pero no reemplacen a las métricas tradicionales por nuevos listados de indicadores pretendidamente universales que impidan captar adecuadamente la diversidad de las prácticas de investigación.

Los comentarios para abrir la discusión local fueron realizados por Cynthia Jeppesen, Gerente de Planificación y Evaluación del CONICET, y María Guillermina D’Onofrio, Directora Nacional de Programas y Proyectos y Coordinadora del Programa de Datos Abiertos en Ciencia y Tecnología de la Secretaría de Gobierno de Ciencia, quienes recuperaron los aportes de la presentación de Ràfols y reflexionaron acerca de los desafíos que plantean a las prácticas de evaluación desde el contexto argentino. D’Onofrio remarcó la importancia de considerar a la ciencia abierta no como un objetivo en sí mismo, sino como un medio para desarrollar un sistema de conocimiento más inclusivo, sostenible y socialmente responsable; y de comenzar a trabajar en la conformación de instancias de diálogo entre investigadores de diversas comunidades disciplinares y culturas epistémicas, quienes trabajan en la gestión científica y tecnológica y la evaluación, especialistas en gestión de información e indicadores, y agentes sociales relevantes, a fin de diseñar en forma colaborativa “marcos de evaluación” propios y más acordes a políticas de promoción de las prácticas de conocimiento abierto transformadoras en sus comunidades de investigación.

La charla contó con una nutrida participación de hacedores de políticas públicas, evaluadores e investigadores de diversas disciplinas e instituciones del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación argentino, quienes intercambiaron perspectivas y reflexiones relacionados con los desafíos locales de los procesos de apertura de la ciencia y de los sistemas de evaluación de la investigación. Contó además con la participación del secretario de Articulación Científico Tecnológica, Agustín Campero y el subsecretario de Evaluación Institucional, Lucas Luchilo.

Ismael Ràfols: Es analista de Políticas de Ciencia y Tecnología en el Instituto de Investigación INGENIO (CSIC-Universidad Politécnica de Valencia), profesor visitante en el Centro de Estudios de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Leiden (CWTS) e investigador asociado al Science Policy Research Unit (SPRU, Universidad de Sussex).