La educación en contextos de encierro durante la pandemia por COVID-19

El Servicio Penitenciario Federal trabajó durante todo el 2020 y el 2021 con las escuelas y el Ministerio de Educación de la Nación para adaptar los lineamientos educativos al contexto de pandemia.


La educación en los Complejos Penitenciarios Federales durante la pandemia por el COVID-19 adoptó una modalidad virtual y a distancia, lo que permitió que, a agosto del corriente año, 4866 personas estén cursando la primaria, 3588 la secundaria y 45 una instancia terciaria. Además, 717 están en la universidad y 1689 capacitándose en talleres de formación profesional.

Es necesario destacar que esto se produjo porque, en el marco de la emergencia epidemiológica, se vio interrumpida la presencialidad educativa en función de las políticas sanitarias generales que instituyó el Estado argentino.

Sin embargo, la continuidad de la escolaridad estuvo dada a través del envío de trabajos prácticos remitidos por las escuelas y de los cuadernillos del Ministerio de Educación de la Nación que fueron entregados a los alumnos, retirados con posterioridad y enviados a los docentes. Todo ello fue posible por el nexo realizado por los profesores pertenecientes al SPF que continuaron trabajando presencialmente durante la pandemia.

En función de la excepcionalidad del ciclo lectivo 2020, el Consejo Federal de Educación enmarcó los lineamientos básicos del sistema a través de una serie de resoluciones que permitieron:

  • El acceso a internet en las plataformas que posean el dominio EDU.AR y la página web http://scw.pjn.gov.ar/, como así también las vinculadas a bibliotecas virtuales para la descarga de libros de lectura digital.

  • El desarrollo de un Anteproyecto para la utilización de conexiones virtuales sincrónicas como recurso pedagógico.

  • La recepción de equipamientos informáticos con el objetivo de instalar aulas virtuales y dotar a las bibliotecas de una PC.

Luego, en función de la mejoría de la situación sanitaria se produjeron a nivel federal las normativas sanitarias y los marcos pedagógicos para la reanudación de clases presenciales y la reparación y el acondicionamiento de los espacios educativos en todo el país. A la fecha se logró un regreso a una nueva normalidad, con presencialidad en casi todos los distritos y establecimientos penitenciarios del país, en uso de los protocolos de prevención y con la posibilidad de flexibilizarlos a medida de que la situación sanitaria así lo permita.

La actividad educativa destinada a la población penal alojada en el SPF se desarrolla a través de los Servicios Educativos que dependen, administrativamente, de la Dirección de los Establecimientos Penitenciarios y técnicamente de la Dirección de Educación, Cultura y Deporte.

Estas áreas son las que se ocupan de hacer valer la Ley Nacional de Educación Nº 26.206, la modificación de capítulo VIII de la Ley 24.660, la Ley 26.206 de Educación Nacional, la 26.058 de Educación Técnico-Profesional, la 26.150 de Educación Sexual Integral y la 24.521 de Educación Superior y toda otra norma aplicable.

Todas las normas mencionadas anteriormente están destinadas a garantizar el derecho a la educación de todas las personas privadas de libertad y promover su formación integral y desarrollo pleno. El ejercicio de este derecho no admite limitación ni discriminación alguna vinculada a la situación de encierro.