La Agrupación Albatros: como en las películas, pero de verdad

En las películas vemos grupos comando que rompen puertas, ingresan a edificios con linternas y al grito de "¡Despejado!" siguen avanzando hasta encontrar a los delincuentes y atraparlos.
Pero saliendo de la pantalla del cine o de la televisión, en la vida real también se viven momentos como ese.


Nuestro país cuenta con grupos de elite en todas las Fuerzas, que se preparan física, emocional y psicológicamente para enfrentar situaciones y climas extremos.

La Agrupación Albatros, perteneciente a la Prefectura Naval Argentina, es una de ellas. Es una unidad que conduce operaciones marítimas y fluviales, así como también en lagos y zonas cercanas a la costa. Además de las operaciones antiterroristas, la unidad se ocupa de salvamentos, operativos antidrogas y búsqueda de prófugos de la justicia.

Brindar seguridad a las personas y bienes en situaciones complejas como sabotajes, atentados, disturbios o estallidos sociales son otras de sus prioridades, apoyando a los órganos operativos en tareas de vigilancia, custodia y protección de objetivos críticos y vitales, restablecimiento y mantenimiento del orden público, garantizando la libertad de trabajo.

Por su capacitación, organización y equipamiento puede actuar como elemento táctico policial homogéneo, ya sea en forma aislada, en conjunto o agregada a otras fuerzas, tanto en el ámbito jurisdiccional propio de la Prefectura, como fuera de él cuando así corresponda.

#LleganLosMejores

No cualquier prefecto llega a ser parte de este grupo porque se requieren condiciones específicas y mucha resistencia en todos los sentidos. Pocos de los aspirantes llegan a ocupar un lugar. Y quienes lo hacen, tienen un entrenamiento exigente al máximo.

Albatros

Todas las mañanas y todas las tardes, en el predio que PNA tiene en San Fernando, cumplen con rutinas de preparación física tanto en tierra como en agua. También lo hacen por aire, con ejercicios desde helicópteros por ejemplo.

A diferencia de otras Fuerzas, en ésta encontramos mujeres entre las integrantes de la agrupación.

#EllasTambiénPueden

Como Andrea, de 25 años, nacida en Posadas, Misiones.

Es soltera y eligió como destino la Agrupación Albatros al momento de finalizar el año lectivo en el Instituto de Formación: “Decidí pedir el curso de Infantería como un desafío personal. Es una superación diaria, una prueba constante”, cuenta.

Albatros

“Cuando me dijeron que me aceptaban, tuve un cruce de emociones. Pensé: evidentemente fui capaz porque rendí bien el examen de admisión; esto no es que lo pedís y lo tenés. Sentí mucha felicidad. También el miedo de saber que tenía que empezar de cero en otro lugar, sin conocer a nadie. Pero me sentí bien y saber que cada día lo sigo logrando, se siente mucho mejor”.

En el grupo Albatros la gran mayoría son hombres. Y el ingreso de mujeres puede parecer extraño. Andrea no sabía si sería fácil su integración: “Al principio se siente raro porque se considera a la mujer como el "genero débil" y estar acá se demuestra que no siempre es así, que también somos capaces de realizar la tarea de un hombre. Entrenamos a la par. Acá somos todos iguales”.

Cuando se reúne con sus amigas, en sus momentos de civil, el tema siempre sale a flote: “Ellas dicen que estoy loca! Pero acá se viven un montón de cosas que en otro lugar no podría experimentar. Tenemos muchas anécdotas. También sabemos que estar en este lugar implica asumir muchos riesgos, inclusive el hecho de que algún día puede ser que no volvamos a nuestro hogar. Pero nos mentalizamos sobre eso desde el día uno. Es asumir la responsabilidad de ser un funcionario público y de saber que uno cuando tiene un destino operativo o simplemente está haciendo un control vehicular, pone la vida en riesgo”.

Después de todo un día, llega la noche y el momento de dormir. Es entonces cuando Andrea está sola con ella misma: “A veces me pregunto qué estoy haciendo. Pero después pongo todo en la balanza y me doy cuenta que lo que aprendo, lo que vivo, es único. Podés decir "un día más lo logré, me superé" y eso te va llenando y hace que todo valga la pena”.

Otro motivo fundamental por el que hombres y mujeres eligen llevar la boina de la Agrupación Albatros, es el poder ayudar: “Saber que le puedo cambiar la vida a alguien rescatándolo o salvándolo de un momento difícil, aunque nunca más vuelva a verlo, es lo más importante de mi trabajo. Nuestro compromiso es proteger la vida del otro. Nosotros nos capacitamos para eso y no tenemos que dudarlo. No sólo como prefectos sino como ciudadanos: ayudar a quien haya sufrido un accidente o tenga un problema”, expresa esta joven que llegó de Misiones, donde aún reside su familia.

“Tengo la suerte de que estén muy orgullosos de lo que estoy haciendo. Gracias a Dios mi familia me apoya mucho, me alienta mucho en esos momentos en que tal vez uno está medio caído. Alguna vez pensé en dejar todo y tener la vida de cualquier chica de 25 años, pero es en ese momento cuando te das cuenta lo que significa el espíritu de cuerpo. Tus compañeros te contienen, te sostienen, cuando vos sentís que no das más. El compañerismo es una de las cosas más importantes que tenemos”.

#NacerParaSerAlbatro

En otro lugar del predio, se encuentran el Prefecto Jefe de la Unidad de Operaciones Policiales Especiales y un Subprefecto, que también viven el día a día con intensidad y mucha pasión.

Muchas veces tienen que dejar su lugar para ponerse al mando de delegaciones en otras provincias: “No es nada fácil –cuenta uno de ellos- porque llegás a un lugar donde no conocés a nadie y tenés que trabajar con el plantel que ya está allí. Alguna vez me pasó que entre el personal, había dos oficiales que no se comportaban como debían –por decirlo de alguna manera- entonces tuve que separarlos del cargo.

Albatros

Uno ya sabe cómo identificarlos rápidamente. Estaba en una ciudad donde el narcotráfico manejaba todo, y por supuesto no fue fácil. Recibí muchas amenazas contra mi vida y la de mi familia. Eso a veces hace que uno se replantee todo, pero nací para esto. Y mi mujer lo sabe y me acompaña. Para no preocuparla, no le cuento demasiado ni le anticipo los riesgos que podemos correr en un operativo complicado. Trato de desdramatizar un poco. Y a mi hija le digo que voy a dar clases. Todavía es chica y prefiero mantenerla al margen. Ya llegará el momento en el que sepa lo que hace el padre”.

“Llevar esta boina es un orgullo –cuenta el subprefecto mientras observa el entrenamiento en agua del grupo de Infantería-, es lo que siempre quise. No me imagino haciendo otra cosa”.

A ellos los llaman cuando todas las otras opciones ya fueron utilizadas. Cuando la situación requiere tácticas y estrategias especiales.

Verlos entrenar es como haber cruzado la pantalla de cine y estar inmerso en un film de acción.

Escuchar sus anécdotas y descubrir que siempre, en algún momento y tras tanta frialdad, se emocionan, es como estar dentro del corazón mismo de cada uno.

Son protagonistas de la película en la que pelean contra los malos para cuidar a cada habitante de este suelo argentino. Su valor y entrega son reconocidos y valorados por el Ministerio que encabeza Patricia Bullrich y que entiende que para que este cuerpo de prefectos nos proteja, es imperativo protegerlos a ellos.

Con el trabajo de cada hombre y cada mujer que conforma la Agrupación Albatros, sumado a la labor diaria de todas las Fuerzas, es como vamos dando pasos firmes para vivir en una Argentina más segura y sin narcotráfico.