La AABE otorgó un permiso de uso precario y gratuito de un inmueble a la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual

Se trata de un edificio ubicado en el barrio de Balvanera, en la Ciudad de Buenos Aires, donde funcionará la sede del organismo




El inmueble, que se usaba como depósito, cuenta con una superficie cubierta de 913 m2 y consta de planta baja, subsuelo y dos niveles superiores. Previa remodelación, será puesto en valor para instalar la sede principal de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual. Este organismo, dependiente del Poder Legislativo Nacional, se creó en 2012 para recibir y canalizar las consultas, reclamos y denuncias del público a fin de que los derechos de los oyentes y televidentes sean respetados.

El acto de firma, que se realizó en el propio inmueble, contó con la presencia de Martín Cosentino, Presidente de la AABE; Juan Debandi, su Vicepresidente, y Miriam Lewin, Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Durante el acto Juan Debandi expresó: “Estamos muy contentos y orgullosos porque este acto termina de hacer realidad algo por lo que venimos trabajando desde hace tiempo y que está en línea con lo que nuestro presidente y el Jefe de Gabinete nos plantearon cuando comenzamos en la gestión. Este inmueble se convierte hoy en la futura sede de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual. Así, nosotras y nosotros podremos tener a Miriam y a todo su equipo trabajando físicamente en un lugar visible, estratégicamente ubicado y accesible en la Ciudad de Buenos Aires, para que todos aquellos que quieren reclamar, proponer o llevar adelante una petición puedan acercarse. Se trata de volver a poner los bienes del Estado en sintonía con las necesidades de nuestra gente, de nuestra comunidad, de todos los argentinos y argentinas. Agradezco a todo el equipo de AABE que trabajó muchísimo para que el lugar estuviera listo para este acto”.

Luego fue el turno de Miriam Lewin: “Hoy es un día en el que se cumple un sueño de la Defensoría. Estuve muy cerca de su creación y conocí sus distintas sedes. Una que le cedió el Congreso de la Nación, de quien dependemos funcionalmente, al grupo que fue semilla de la Defensoría, con Cynthia Ottaviano, y la de la calle Alsina. Viendo esta casa me doy cuenta de que tiene muchos puntos de contacto con la Defensoría: una Defensoría que tiene una estructura noble, una estructura fuerte, una estructura sólida, pero que estuvo muy descuidada. Esta gestión acompaña a un gobierno que considera que el respeto a los derechos humanos es una política de Estado. Confirmo el compromiso con los derechos de las audiencias que van a tener su casa en este edificio. Queremos que este sea el escenario que marque un hito en la consolidación de un sistema comunicacional apoyado sobre la multiplicidad de voces. A nosotros se acercan todos los que ven vulnerados sus derechos y quieren expresarse. Por eso, agradezco al equipo de la AABE que hizo este trabajo de transformación”.