Jujuy: el biogás articula escuelas agrotécnicas con la comunidad

El tratamiento de biomasa en biodigestores vincula a alumnos, docentes y productores rurales para la obtención de bioenergía y el cuidado del medioambiente.


Un proyecto de bioeconomía financiado por del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECyT) articulado con la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la provincia de Jujuy promueve la incorporación de tecnología y la formación de capacidades para la generación de biogás mediante el tratamiento de biomasa en escuelas agrotécnicas de las localidades de Palpalá, Fraile Pintado y Vinalito.

Las escuelas EPA N°1 “El Brete” (Palpalá), EPA N°5 “Julio Bracamonte” (Fraile Pintado) y N°11 (Vinalito) son las protagonistas de esta iniciativa en las que actúan como centros de referencia del sector agropecuario local utilizando biodigestores para promover la bioenergía. Dicho proceso da lugar a un doble beneficio ya que el uso de los residuos de las producciones pecuarias vacunas, ovinas y porcinas permite, por un lado, la generación de biogás para el funcionamiento de las instituciones y, por el otro, la reducción de la contaminación ambiental que provocan los mencionados desechos.

El biogás producido provee de un recurso fundamental a las cocinas de las escuelas que, en algunos casos, cumplen la función social de comedor de la comunidad. Además, sirve como reemplazo de la energía obtenida a partir de la leña en una zona de alta explotación maderera. En otras instituciones, este insumo bioenergético asiste en la calefacción de los criaderos de cerdos durante las pariciones que reducen notablemente la tasa de mortalidad. Cabe mencionar que las EPA N°5 y N°11 tienen criaderos con una capacidad para 100 cerdos cada una.

El proyecto busca, también, incentivar y orientar a los pequeños y medianos productores de la zona a implementar estas tecnologías con el fin de volver más eficientes sus procesos productivos para que puedan aprovechar el recurso del biogás y aportar a la sostenibilidad ambiental. En este aspecto, es fundamental el rol de docentes y alumnos que asumen la tarea de capacitar y difundir estas tecnologías a la vez que se vuelven recursos humanos formados para asesorar diferentes emprendimientos socio-productivos y brindar charlas educativas a escuelas y a la comunidad en general para concientizar sobre el uso de los residuos orgánicos.

Está contemplada, a su vez, la realización de un manual de operaciones, seguimiento y control para el óptimo funcionamiento del biodigestor que sirva como guía de prácticas profesionalizantes y para la asistencia técnica de los actores interesados.