INTA y la Secretaría de Ambiente trabajan juntos en la actualización del ordenamiento territorial del bosque nativo en San Luis
La provincia de San Luis avanza en la actualización del ordenamiento territorial del bosque nativo (OTBN), un proceso clave para la conservación y el uso sustentable de este recurso. La iniciativa se desarrolla mediante una articulación interinstitucional entre la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), integrando información técnica y participación social.
Eugenia Pérez Cubero, directora de Planificación y Coordinación General de la Secretaría de Ambiente, destacó que "este procedimiento impulsa la actualización del ordenamiento territorial de nuestros bosques nativos. Un enorme desafío para nuestra provincia, pero para toda la comunidad que nos tiene que acompañar en este proceso”.

La funcionaria explicó que el trabajo combina ciencia y participación:
“Articulamos nuestro trabajo con el Grupo de Estudios Ambientales del Instituto de Matemática Aplicada de la Universidad Nacional de San Luis y con INTA, con quienes trabajamos en el diseño del proceso participativo y en los instrumentos para llegar a todo el territorio. El motor central del proceso es la participación de la sociedad civil”, afirmó.
Desde INTA, la coordinadora del equipo, Romina Iacovino detalló el rol de la institución:
"Estamos formando parte de un equipo interinstitucional convocado por la Secretaría de Ambiente para la actualización del ordenamiento territorial del bosque nativo. En la etapa participativa, que implica la consulta a distintos actores clave de la provincia, haremos nuestro aporte científico-metodológico a través del diseño, aplicación y análisis de la información, desde una caja de herramientas de naturaleza cualitativa, coherente con el objetivo propuesto."

Esta etapa busca recoger percepciones y propuestas de actores sociales vinculados al bosque:
“Vamos a recorrer toda la provincia para nutrirnos de la heterogeneidad de percepciones que existen. Ya iniciamos con grupos focales de discusión y continuaremos con talleres participativos y territoriales, donde trabajaremos con municipios, áreas de gobierno, organizaciones de la sociedad civil, pueblos originarios y productores de distinta naturaleza”, agregó Iacovino.

El proceso, iniciado en 2025, se extenderá durante 2026 y culminará con la integración de la información técnica y social: “Estas distintas capas de información se van a triangular, cumpliendo de este modo con los requerimientos de dicha actualización; la cual, en primera instancia deberá ser socializada con la comunidad civil que formó parte del proceso participativo, y luego presentada a escala nacional".
La mirada de las autoridades
Hugo Bernasconi, director de la Estación Experimental INTA San Luis, valoró la articulación institucional: “Acompañamos con un equipo interdisciplinario dentro de la estación experimental, articulando con la Secretaría para poder trabajar en estos talleres que se vienen realizando y los que se van a realizar en los distintos departamentos. Para nosotros es muy importante participar y estamos a disposición con todo el equipo para que se pueda desarrollar de la mejor manera posible este tipo de actividades”.

Por su parte, Federico Cacace, secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, resaltó la relevancia del proceso:
“Es la primera vez que San Luis lleva adelante la actualización formal del ordenamiento territorial del bosque nativo con el procedimiento que indica la ley nacional. Es un proceso largo y necesariamente participativo, que nos permitirá evaluar actividades privadas, agropecuarias, industriales y urbanísticas con un ordenamiento actualizado, agilizando la gestión y garantizando el desarrollo sustentable”.