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INTA recomienda cómo reducir el estrés en el destete precoz de terneros

La Estación Experimental Agropecuaria Corrientes del INTA recomienda realizar el destete precoz de manera planificada para reducir el estrés de los terneros, favorecer su adaptación y contribuir a la recuperación reproductiva de las vacas.

El destete precoz puede constituir una alternativa de manejo para los rodeos de cría ya que permite reducir los requerimientos nutricionales de las vacas y destinar una mayor proporción de los recursos disponibles a recuperar su condición corporal y actividad reproductiva.

Sin embargo, el destete es una etapa crítica del ciclo productivo y requiere una planificación adecuada: puede ser una herramienta de utilidad frente a escenarios de baja disponibilidad de forraje, pero sus resultados están estrechamente vinculados con la forma en que se implementa.

“Un manejo incorrecto puede incrementar el estrés de los animales y generar pérdidas productivas. Por eso, hay que prestar especial atención a las condiciones sanitarias, las instalaciones, la capacitación del personal, la alimentación y el seguimiento de los terneros durante los primeros días”, destaca la Ing. Agr. Mercedes Pereira.

El destete precoz debe realizarse con terneros que tengan como mínimo 60 días de vida. También es importante que se encuentren en buen estado general y que hayan recibido un adecuado plan sanitario desde el último tercio de la gestación de la madre.

Pereira recomienda “…antes de realizar la separación hay que acostumbrar a los terneros al corral. Puede ser llevándolos junto a sus madres al lugar donde posteriormente permanecerán. Una alternativa también es trasladar las vacas con cría - un día antes del destete - al potrero donde quedarán los terneros; permitiendo que éstos se familiaricen con el ambiente.”

Otro aspecto importante es formar lotes uniformes por tamaño, para reducir la competencia entre animales grandes y pequeños y evitar que algunos terneros queden subalimentados.

El estado de las instalaciones es también un punto crítico. Los corrales deben estar ubicados en lugares altos, firmes y sin barro; y ofrecer condiciones adecuadas para que los animales puedan descansar y alimentarse sin inconvenientes. “Nosotros recomendamos disponer de al menos 7 m² por ternero, agua limpia y de buena calidad, sombra y protección frente al viento. Los comederos deben ser seguros, estar aproximadamente a 30 centímetros del suelo y ofrecer un mínimo de 30 centímetros de frente por ternero”, recomienda el Ing. Agr. Luis Gándara.

Una vez realizada la separación de las madres, los terneros deben ingresar a corrales previamente preparados. Se recomienda que permanezcan allí entre uno y tres días como mínimo. "Durante el primer día, los animales deben permanecer solo con agua. A partir del día siguiente, se comienza progresivamente con el suministro de alimento de alta calidad, observando especialmente que todos los terneros aprendan a consumirlo. Una vez superada esta etapa de corral de 15 a 20 días, los animales pueden pasar a sus respectivos potreros para continuar la recría o ser destinados a la venta”, cuenta Gándara.

Los trabajos sanitarios también deben realizarse de manera planificada. El aparte, la vacunación, la marca, la señal, el tratamiento contra parásitos gastrointestinales, el descornado y - cuando corresponda - la castración, deberían distribuirse progresivamente evitando concentrar todas las prácticas en un mismo día.

Gándara insiste en que “...el acompañamiento durante los primeros días es fundamental. El personal debe estar capacitado y realizar al menos dos recorridas diarias: prestando atención al estado general de los animales, posibles signos de enfermedad y comportamiento. Se debe controlar el consumo de agua y alimento y detectar rápidamente aquellos terneros que no estén comiendo o presenten dificultades para adaptarse.”

Existen diferentes estrategias destinadas a disminuir el estrés durante el destete. Entre ellas se encuentran la separación física mediante alambrado.

Sobre este tema Pereira relata que “…en la EEA Corrientes del INTA se realizó una experiencia para evaluar el efecto de mantener a las madres y los terneros separados físicamente, pero con contacto visual, sobre el comportamiento y la ganancia de peso de los animales. Los resultados mostraron que los terneros que permanecieron viendo a sus madres a través del alambrado se habituaron al nuevo ambiente de manera más eficiente, favorecidos por el aprendizaje por imitación. Además, desde el punto de vista productivo, estos animales alcanzaron una mayor ganancia diaria de peso."

A partir de esta experiencia, la metodología se transformó en una práctica rutinaria en la EEA Corrientes. A lo largo de los años, se observó como una de sus principales ventajas la mayor tranquilidad de los terneros luego de la separación, una rápida adaptación al nuevo ambiente y una buena aceptación del alimento ofrecido.

Para la EEA Corrientes del INTA, avanzar hacia un manejo racional del destete permite no solo reducir el estrés de los animales, sino también favorecer una interacción positiva entre el personal y el rodeo, facilitar los manejos posteriores y disminuir las pérdidas productivas asociadas a situaciones de estrés o a prácticas inadecuadas.

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