INTA Anguil reunió a especialistas, productores y empresas para analizar el uso de drones en aplicaciones fitosanitarias
La Jornada Técnica “Hablemos de aplicación de fitosanitarios con drones” convocó a referentes del ámbito científico y tecnológico, operadores, productores y empresas, con una propuesta que combinó exposiciones técnicas y demostraciones a campo.
El pasado 17 de septiembre, la Estación Experimental Agropecuaria INTA Anguil fue escenario de la Jornada Técnica “Hablemos de aplicación de fitosanitarios con drones”, un encuentro destinado a abordar los principales aspectos vinculados con el uso de esta tecnología en las aplicaciones agrícolas.
La organización estuvo a cargo del INTA, BYLA Agro Innovación, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata y la Universitat Politècnica de Catalunya (España). La propuesta también contó con el apoyo de empresas que apuestan a la innovación y al desarrollo tecnológico del sector agropecuario, y el acompañamiento de organizaciones e instituciones vinculadas a la producción y a las ciencias agropecuarias.
El evento reunió a más de 200 participantes, entre profesionales, asesores, operarios, empresas y usuarios interesados en conocer las posibilidades y los desafíos que plantea la incorporación de drones para aplicaciones fitosanitarias. Además, la actividad fue acreditada como instancia de capacitación oficial para asesores técnicos, en el marco de la Ley Provincial N.º 3288 de Gestión Integral de Plaguicidas.
La bienvenida institucional estuvo a cargo de autoridades del INTA. El director del Centro Regional La Pampa-San Luis, Jorge Reynals, destacó la importancia de fortalecer la articulación entre instituciones, empresas, profesionales y universidades para promover el intercambio de conocimientos y el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas al sector agropecuario
Por su parte, el director de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Anguil, Daniel Funaro, resaltó durante la apertura que los drones deben entenderse como herramientas al servicio de una producción más eficiente y sostenible, cuya incorporación requiere conocimiento, capacitación y generación de información confiable.
En este sentido, expresó que resulta fundamental crear espacios como esta jornada y puso en valor el trabajo conjunto entre instituciones de investigación, empresas y equipos técnicos, y señaló que la articulación público-privada permite responder a necesidades concretas de la producción regional.
Las charlas comenzaron con una presentación sobre la situación actual y la normativa para drones de aplicación fitosanitaria, a cargo del Dr. Gustavo Pereyra Irujo, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP).
El especialista destacó la importancia de la normativa y la capacitación para el desarrollo de esta tecnología. Durante su exposición, señaló que las regulaciones “no son solamente un tema burocrático”, sino que resultan fundamentales para garantizar la seguridad y favorecer una integración responsable de los drones en el espacio aéreo.
Asimismo, planteó la necesidad de incorporar aprendizajes del sector aeronáutico, especialmente en materia de estandarización de procedimientos, mantenimiento preventivo y trazabilidad de las operaciones. Por otra parte, remarcó que, independientemente de que la capacitación sea un requisito, “es fundamental capacitarse”, con especial atención a la seguridad operacional y las buenas prácticas.
Posteriormente, disertó el Dr. Emilio Gil, de la Universitat Politècnica de Catalunya (España), reconocido por sus investigaciones y uno de los principales referentes internacionales en mecanización agrícola y tecnologías de aplicación de fitosanitarios. Destacó la importancia de la capacitación y la evaluación técnica para avanzar en el uso de drones destinados a la aplicación de fitosanitarios.
En esta línea, señaló que el desarrollo de nuevas tecnologías debe estar acompañado por conocimientos específicos para su utilización: “Tenemos ahora una tecnología que usa inteligencia artificial, que usa machine learning, que usa cámaras, que usa de todo y no puede ser que un agricultor no sepa cómo elegir una boquilla. Es que esa es la clave”.
El especialista hizo hincapié en la relación entre el estado del equipo, la formación del operario y la calidad de la aplicación, al advertir que “el tener un equipo en buenas condiciones no garantiza que la aplicación sea buena, porque después lo tienes que utilizar correctamente”.
Asimismo, remarcó la necesidad de realizar ensayos que permitan conocer el comportamiento de los equipos y establecer condiciones de trabajo adecuadas. En relación con este aspecto, explicó que “cuando uno se pone a hacer ensayos para validar un dron, para ver el resultado del trabajo, hay unos protocolos que hay que seguir”.

Uno de los principales ejes de la jornada fueron las demostraciones a campo, organizadas en cuatro estaciones rotatorias. Cada estación abordó diferentes temáticas como la verificación técnica y al checklist de seguridad del dron; distribución transversal y la determinación del ancho óptimo de trabajo; evaluación de la deriva durante la pulverización y, penetración y distribución de las gotas en el cultivo. Las mismas estuvieron a cargo de Emilio Gil (UPC), Pedro Platz ( Facultad de Ciencias Agrarias de la UNMDP), Patricio Ros (INTA San Pedro), Jorgelina Montoya, Alexandra Dillchneider, Walter Guillot Giraudo y Andrea Figueruelo (INTA Anguil). Esta modalidad permitió que los participantes observaran directamente distintas metodologías de evaluación vinculadas con el desempeño de los equipos.
La jornada permitió poner en diálogo diferentes miradas provenientes de instituciones científicas y tecnológicas, empresas y actores vinculados al sector productivo. La propuesta se centró en la necesidad de contar con criterios técnicos y metodologías de evaluación que permitan mejorar la calidad, la eficiencia y la seguridad de las aplicaciones.
Durante la última parte de la jornada, se presentaron y analizaron los resultados obtenidos en las demostraciones realizadas durante la mañana. El intercambio entre los especialistas y los participantes permitió recuperar las observaciones realizadas a campo y profundizar en los principales factores que intervienen en una aplicación con drones.

