Información satelital para mejorar la eficiencia del uso del agua en regiones áridas

La CONAE trabaja en el altiplano catamarqueño para ofrecer soluciones tecnológicas ante la escasez de agua, con miras a mejorar las producciones regionales y abordar las problemáticas ambientales. Destacan las ventajas del radar SAR de los satélites SAOCOM para atender las demandas locales y de otras comunidades ubicadas en zonas áridas y semiáridas.


Los satélites argentinos de observación de la Tierra SAOCOM 1A y 1B brindan un conjunto de herramientas innovadoras para el manejo del agua en las regiones áridas y semiáridas del país, que representan más del 75% de su superficie. Profesionales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) están trabajando junto a comunidades de estas regiones para mejorar la gestión de este recurso y la producción agropecuaria, aprovechando las ventajas del Radar de Apertura Sintética (SAR, por sus siglas en inglés), principal instrumento de la constelación satelital.

“Desde la CONAE estamos acercando la información que generamos con nuestros satélites a los productores agrícolas de las zonas áridas y semiáridas de la Argentina, donde la Constelación SAOCOM puede aportar un gran valor”, informó Álvaro Soldano, subgerente de Aplicaciones y Productos de la Gerencia de Observación de la Tierra de la CONAE.

Desde hace cuatro meses la agencia espacial nacional viene fortaleciendo un vínculo con la Municipalidad de la Antofagasta de la Sierra, localidad ubicada en el altiplano de la provincia de Catamarca, donde la falta de agua representa una fuerte limitante. Con el objetivo de avanzar en el trabajo conjunto, se conformó un equipo interdisciplinario integrado por agrónomos de la CONAE e investigadores de la región, especializados en otras áreas como la arqueología y la minería. En el marco de esta iniciativa, profesionales de la CONAE viajaron hasta el lugar del 19 al 24 de octubre pasado para conocer de cerca sus problemáticas y evaluar posibles soluciones con información satelital.

“La visita al territorio fue esclarecedora en muchos aspectos. El encuentro con la comunidad y sus necesidades nos ayudó a abordar de mejor manera las problemáticas”, resumió Miguel Rodríguez Maiztegui, técnico del área de Aplicaciones y Productos de la Gerencia de Observación de la Tierra de la CONAE, quien lleva adelante el vínculo con Antofagasta desde la institución junto a Soldano y Santiago Bustos Revol.

Alternativas ante un recurso escaso

En la región de Antofagasta de la Sierra se desarrollan diferentes actividades productivas como pasturas, principalmente alfalfa, y otros cultivos como quínoa, papines andinos, ajo y vid. No obstante, el agua es una fuerte limitante para la sustentabilidad de sus sistemas. “Sólo llueve 52 milímetros anuales. Los productores dependen mucho de descongelamiento de la nieve en la cordillera, y en verano, cuando se dan las mayores temperaturas, enfrentan la mayor escasez”, detalló Rodríguez Maiztegui. “Las producciones se realizan en mayor medida sobre vegas cordilleranas, como se denomina a los pequeños oasis, donde hay un río o un afloramiento de agua, y alrededor de ese lugar crecen algunas pasturas naturales. Eso les permite dar de comer a sus animales y realizar algunos cultivos desviando el curso de agua”, agregó al repasar la información relevada durante la visita.

Ante este panorama, desde la CONAE se apunta a generar información que sirva a los productores para tomar mejores decisiones, utilizando el Radar SAR de los satélites SAOCOM, que es muy sensible a la variación del contenido de humedad en el suelo y por eso puede medir su valor y registrar sus cambios en el tiempo. “Esta herramienta satelital cobra una especial importancia en zonas áridas y semiáridas de nuestro país, debido a que permite optimizar el manejo de los sistemas de riego en función de las necesidades hídricas reales de los cultivos”, explicó Soldano.

Rodríguez Maiztegui coincidió en que los datos generados con el satélite podrían ayudar a hacer más eficiente la gestión del agua. “Podemos identificar dónde se concentra humedad a lo largo del tiempo y definir mejor las zonas favorables para los cultivos”, indicó. “Vimos que con la información que aporta SAOCOM en un territorio tan necesitado de agua, podemos hacer muchos cambios. Por ejemplo, a veces cuando los productores desvían el agua por canales se generan pérdidas en el recorrido. Entonces podemos aportar información para gestionar un riego por goteo y hacer más eficiente el uso de este recurso”, concluyó.