Infiltración de agua bajo distintos planteos productivos
Un trabajo de la Agencia de Extensión Rural 9 de Julio del INTA que compara la relación entre los sistemas de producción, el impacto en la estructura del suelo y los niveles de infiltración de agua.
La situación hídrica en el distrito de 9 de Julio ha estado en la agenda agropecuaria de la región por las pérdidas e inconvenientes que generó para el sector productivo, sumado al impacto económico negativo. Una infografía elaborada en conjunto por INTA 9 de Julio con AAPRESID (Regional Carlos Casares - 9 de Julio), el Centro de Ingenieros Agrónomos (CIANJ) y la Sociedad Rural (SRNJ) indicó que el 42% de la superficie productiva del distrito se ha visto afectada como consecuencia de los excesos hídricos.
En este escenario, la Agencia de Extensión Rural aporta información sobre los distintos sistemas productivos y su impacto en la infiltración de agua en el suelo. Este trabajo analiza la funcionalidad de la matriz porosa del suelo, ya que a mayor entrada de agua, mayor es la funcionalidad del sistema. Este ingreso está relacionado con la estabilidad de la estructura y con una porosidad de orientación vertical respecto de la superficie.

Se compararon, como se describe en la figura, sistemas que van desde la agricultura continua (como soja por 20 años) y rotaciones (soja/trigo-maíz), hasta cultivos de cobertura y pasturas (festuca y alfalfa) de diferentes edades y estados. Los resultados arrojaron que los mejores índices de infiltración se encuentran en las pasturas de alfalfa y festuca antigua; mientras que los sistemas productivos con monocultivo de soja y las pasturas degradadas presentan los peores resultados.
"La estructura del suelo es una propiedad física fundamental que influye directamente en su comportamiento agronómico, hidrológico y ecológico", indican Lisandro Torrens Baudrix y Sergio Rillo, de INTA 9 de Julio. Los autores del trabajo agregan que "la organización tridimensional de arena, limo y arcilla regula el movimiento del aire y del agua, la retención de nutrientes, el crecimiento radicular y la actividad biológica", concluyendo que "a mayor calidad estructural, mayor será la infiltración del agua en el suelo".
El trabajo, resulta un aporte fundamental para el diseño de sistemas productivos resilientes a eventos meteorológicos extremos como los que se han atravesado durante 2025 en la región.