Inauguran laboratorios para el manejo integrado de plagas en Río Negro

Se desarrollan a partir de producción de biocontroladores con eje en el mejoramiento de la sanidad y protección vegetal.


En el marco del Convenio 75/2017 tripartito entre la Secretaría de Agroindustria, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), y el Gobierno de Río Negro, se inauguraron este lunes los Laboratorios del Centro Multiplicador de Biocontroladores (CEMUBIO), que funciona en la Estación Experimental de Alto Valle, en la localidad de Allen, con un aporte de $5.880.000, otorgados por la cartera nacional.

"En los últimos años trabajamos paralelamente en la difícil coyuntura del Valle y en herramientas que aporten a la productividad y competitividad estructural del sector, entre las que se encuentran este laboratorio", señaló el subsecretario de Agricultura, Luis Urriza, tras participar del acto oficial.

El control biológico consiste en el uso de un organismo vivo para controlar a otro. Estos actúan como antagonistas frente a microorganismos patógenos que producen daño en los cultivos. El objetivo del CEMUBIO es la producción de enemigos naturales autóctonos para ser utilizados en estrategias de control biológico inundativo.

De la inauguración participaron además el ministro provincial de Agricultura, Alberto Diomedi; el presidente del INTA, Juan Balbín; el vicepresidente del Senasa, Guillermo Rossi, y el director de Cultivos Intensivos nacional, Jorge Toranzo.

"Esta tecnología, que se introduce en el marco del manejo integrado de plagas utilizando biocontroladores, puede ser un gran aporte para algunas de las problemáticas centrales del valle como Carpocapsa, y también tiene un potencial muy importante en otras producciones en todo el país, como Lobesia botrana en vid, HLB en cítricos o diatraea en caña de azúcar y maíz. Por eso técnicos del INTA de diferentes regiones se reunirán esta semana para coordinar el accionar en todo el país", amplió Urriza.

Las nuevas exigencias en el intercambio comercial, especialmente con la Unión Europa (estándares secundarios o comerciales), la necesidad de diferenciación de los productos de consumo fresco ("residuo cero", orgánico, índice huella de carbono/hídrica, entre otros), la complejidad de manejo de plagas cuarentenarias que inciden sobre la producción final, requieren de un preciso diseño de estrategias sanitarias.

Los laboratorios aportarán la tecnología para la producción masiva de biocontroladores y los pies de cría de enemigos naturales autóctonos. Este proyecto prevé en una segunda etapa, la conformación de una empresa (público-privada) que se dedicará a la producción masiva y comercialización.

En este marco, técnicos del INTA se reunirán en diferentes regiones para coordinar el accionar en todo el país.