[Corrientes] Caña de azúcar en San Miguel: recuperar la historia y la tierra para los pequeños productores

Productores correntinos, junto al INAES, INTI e INTA, concluyeron la primera etapa de ensayos para la producción de alcohol comestible para bebidas y la variante sanitaria en gel.


“No nos hace falta que vengan con los arándanos o las ranas toro, ni otras cosas raras importadas para que unos pocos hagan negocio, queremos volver a producir lo nuestro, un producto tradicional de nuestra cultura”. Lo dice Juan Orban, presidente de la Cooperativa Taraguy y miembro de la Asociación Provincial de Pequeños Productores de Corrientes (Apppc), una organización que quiere desarrollar el cultivo de la caña de azúcar, una producción en la que Corrientes fue pionera cuando desde 1878 se instaló un gran ingenio en Santa Ana.

En la localidad de San Miguel, en el norte correntino, los pequeños productores junto al INAES, , que apoya el proyecto con la colaboración del delegado territorial Gustavo Silva, INTI (aporte técnico en la planta) y el INTA (aporte técnico en los cultivos) han concluido la primera etapa de ensayos con resultados satisfactorios para la producción de alcohol comestible para bebidas y la variante sanitaria en gel. Productos que se agregan a los que ya se vienen explotando como la miel de caña y el azúcar rubia.

“Nuestro proyecto es expandir la producción para agregarle valor, pero con la participación del pequeño productor, porque eso sirve para el desarrollo local y el arraigo. Queremos generar unidades productivas de unas 50 hectáreas para que se desarrolle un producto tradicional de nuestra cultura, que nuestra gente conoce”, subraya Orban.

El proyecto arrancó en 2006, en el Paraje El Caimán, de San Miguel, integrantes de la Apppc comenzaron a sembrar la caña de azúcar con la idea inicial de producir biocombustible. La idea desde aquel inicio fue crear un polo productivo que podría convertirse en la base de una oportunidad para las familias agricultoras del interior correntino y reducir el número de jóvenes que migran del campo a la ciudad por falta de oportunidades. Hoy la industrialización del cultivo recobra importancia a partir del apoyo de los organismos oficiales y los municipios que podrían ayudar a desarrollar esta experiencia en una región castigada por la crisis económica.

“Hay por lo menos seis o siete departamentos de la zona que podrían aprovechar la caña de azúcar, hay que pensar que esta provincia tiene agua de superficie, no necesita riego como Tucumán, sin demasiado esfuerzo lo que hoy está sembrado produce 80 0 90 toneladas, es una gran oportunidad y queremos que los pequeños productores sean los beneficiados porque eso es lo que asegura más trabajo y que lo que se produzca quede para el desarrollo local; no como pasa con la deforestación, que está haciendo desaparecer parajes enteros en la provincia y está en manos de unas pocas empresas que explotan 550 mil hectáreas”, señala Orban.

San Miguel es una de las localidades correntinas que se sumó a las Mesas de Asociativismo y la Economía Social que impulsa el INAES. La Cooperativa Taraguy es una de las 30 organizaciones que participa en un municipio que tiene 4500 habitantes. En ese entramado asociativo se reúnen integrantes de la comunidad guaraní, clubes, pequeños productores, movimientos campesinos, mutuales, entidades educativas y asociaciones civiles. El Núcleo Promotor de esa Mesa cuenta con el apoyo de INTA, INTI, SENASA, Parques Nacionales y organismos provinciales. El proyecto para extraer alcohol derivado de la caña de azúcar, que fue presentado en el Banco de Proyectos del INAES, fue respaldado por todos los integrantes de la Mesa.

“Vemos a la Mesa como una oportunidad, pero todo dependerá de que haya una coordinación que permita que los proyectos puedan atenderse. Hay muchos temas para tratar y sería bueno que se vayan discutiendo para avanzar, muchas veces hemos participado de encuentros parecidos y faltó el impulso para que se concreten los proyectos, pero esperamos que esta vez funcione, nosotros participamos también de la Mesa Campo Ciudad, junto a la Asociación Juan XXIII y con ellos impulsamos la industrialización de la caña de azúcar”, explica Orban.