Impulsan la confección de un catastro unificado y actualizado


Inspirado en los parámetros del modelo catastral colombiano, Argentina impulsa un catastro unificado que viabilice la catalogación de las parcelas y su modificación a través de los medios tecnológicos disponibles, variando su calificación en rural, urbano, suburbano y periurbano, entre otras.

La titular de la Dirección del Registro Nacional de Tierras Rurales (DNRNTR) dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Cristina Brunet, explicó que desde 2016 el organismo a su cargo alienta el intercambio y transferencia de experiencias entre Colombia y Argentina, con el foco puesto en los aspectos administrativos y jurídicos del proceso colombiano de restitución de tierras.

Colombia impuso como política pública restituir a sus legítimos titulares o poseedores las tierras que les fueron despojadas en los últimos cincuenta años como fruto del conflicto armado dado por los violentos episodios de guerrillas, paramilitares y narcotráfico. Y dado que no siempre fue posible restituir las mismas tierras, se recurrió a la entrega acordada de otras similares, o de mayor valor y más reducidas.

El interés argentino es conocer la regulación del proceso, la individualización catastral en la identificación de predios, el trabajo en campo, las dificultades y bondades de la articulación interinstitucional y los procedimientos y aplicación de las normas.

En Argentina, la DNRNTR explicitó cómo eran evaluadas de acuerdo a las equivalencias que se otorgan a las tierras en el departamento en donde se ubican, según su fertilidad, capacidad de producción, infraestructura, utilidad y diferentes usos, sean agropecuarios, industriales, turísticos o energéticos.

Asimismo se trazó un paralelo entre los sistemas de inscripción que rige en ambos países. En Argentina es prioridad la información que surge de los diferentes catastros, y por ello es fundamental que los datos que allí se consignen sean actualizados a través del uso de medios tecnológicos homogéneos.
Así entonces, en base a datos fidedignos, se efectúa la inscripción del inmueble en los respectivos registros de propiedad inmueble provinciales.

Para concretar la restitución de tierras, Colombia exige una serie de trámites y averiguaciones administrativas que se suministran a un juez de restitución para convalidar el reclamo y ordenar la inscripción a nombre del despojado, se trate de “baldíos” como llaman a las tierras fiscales o de tierras pertenecientes a particulares.

La colaboración entre ambas naciones se da en el marco del Proyecto de Intercambio de Experiencias, e incluyó una visita a la Unidad de Restitución de Tierras (URT) colombiana para conocer el proceso de la medición, el catastro técnico de restitución y un trabajo de campo en los predios de Viotá y Fusagasugá, lugares que habían sido azotados por la violencia.

Los funcionarios argentinos pudieron ver los proyectos productivos de las familias restituidas que son acompañados por el Gobierno para asegurar una labor que permita la subsistencia del grupo familiar. Cristina Brunet destacó que “cada visita permitió descubrir prioridades fundamentales para aplicar en Argentina y ver de qué modo las familias pueden disfrutar de la producción de la tierra luego de vivir la violencia”.

“En materia catastral obtuvimos una gran información y advertimos que el proceso de restitución logró organizar un catastro en diferentes regiones y dio lugar a una articulación institucional entre diferentes áreas, que también acá estamos impulsando”, dijo la funcionaria dependiente de la cartera conducida por Germán Garavano.

Brunet aseguró que “desde la Dirección vamos a promover el logro de un catastro unificado, homogéneo y estandarizado, similar a los parámetros trabajados en Colombia”.

Como es sabido, Colombia es un referente internacional por su exitosa experiencia en torno a la reivindicación de los derechos territoriales, sus instrumentos, documentos y en la implementación del proceso de restitución de tierras a quienes fueron despojados de ella por la guerrilla, los paramilitares y la narco-guerrilla.