III Reunión de expertas para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer

La presidenta de la CTIO, Olga de Hammar, participó de la III Reunión de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Implementación de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer (MESECVI). Se realizó este año en el Palacio San Martín, sede de la Cancillería, a la que concurrieron prestigiosas figuras comprometidas con el tema.


Expertas internacionales en el seguimiento de la implementación de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer -o “Convención Belem Do Pará, como se la conoce popularmente-, se reunieron en Buenos Aires en el marco de la III reunión que las convoca, la primera fuera de Washington, en uno de los Estados miembro de la OEA (Organización de los Estados Americanos).

El Canciller argentino, Jorge Taiana, y el Secretario de la OEA, José Miguel Insulza, abrieron oficialmente las jornadas que se llevaron adelante en el Palacio San Martín del Ministerio Argentino de Relaciones Exteriores, y se extendieron durante tres días.

Acompañaron la apertura del encuentro, la titular de la Representación Especial para Temas de la Mujer en el Ámbito Internacional de la Cancillería Argentina, Magdalena Faillace, la Embajadora de México y presidenta del MESECVI, María Cristina De la Garza Sandoval, la Secretaria Ejecutiva del MESECVI, Mercedes Kremenetzky, la jueza de la Corte Suprema de la Nación, Elena Highton de Nolasco, el Coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas en el país, Carlos Felipe Martinez, y varias representaciones de las agencias de las Naciones Unidas en el país, como la representante de UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), Gladys Acosta Vargas,

la oficial de enlace del UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas), María del Carmen Feijoó, y una delegación de la OPS (Organización Panamericana de la Salud).

"La única forma de prevenir, erradicar y sancionar la violencia contra las mujeres es combatiendo la impunidad”, afirmó el canciller Taiana, y señaló que muchas de las mujeres que murieron como víctimas fatales de episodios violentos “habían avisado y recurrido a medidas de prevención", pero no fueron ni debidamente escuchadas ni contenidas, lo cual constituye un “indicador” de todo lo que falta por hacer y de las debilidades e ineficacias del sistema actual para combatir este flagelo. El ministro argentino mencionó "debilidades en el sistema de prevención, en la investigación de los casos de violencia y en el aspecto legislativo" y advirtió sobre la falta de acceso a la justicia de las mujeres de las zonas rurales y de sectores vulnerables sobre todo, las indígenas y las afrodescendientes, tal como lo advierte el último informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que se publicó a principios de este año.

"En nuestro país y en nuestro hemisferio, las mujeres no están seguras ni en sus propias casas -agregó Taiana-. Creo que la mejor manera de prevenir, sancionar y erradicar esta lacra social, que es la violencia, es que no haya impunidad".

En tanto, el secretario general de la OEA aseguró que la erradicación de la violencia "no sólo es una cuestión de derechos humanos y de igualdad de género, sino de democracia".

"La democracia sin mujeres es media democracia y media democracia no existe, porque la democracia debe ser total", dijo Insulza y afirmó que la violencia de género, "constituye la más flagrante inequidad". ”Hay una brecha importante entre la prevalencia de los problemas y las respuestas que se están ofreciendo, porque la mayoría de los actos de violencia quedan en la impunidad”, continuó el secretario general de la OEA y remarcó que en algunos países “todavía hay violaciones que se arreglan con un matrimonio” y que por eso es tan necesaria una adecuación de las leyes a los tratados internaciones del derechos humanos. “Hay 32 de los 34 Estados miembro de la OEA que ratificaron la Convención de Belem Do Pará”, concluyó el funcionario internacional y abogó por erradicar

“esta lacra demográfica que es la violencia”, dentro y fuera de la familia. El objetivo de la reunión de expertas que disertaron en Buenos Aires fue realizar un seguimiento del cumplimiento de la "Convención de Belém do Pará", a través de la evaluación de los informes nacionales que presentan los Estados parte de la OEA.

La Convención de Belem Do Pará se sancionó unos meses antes de celebrarse en El Cairo la Conferencia Internacional Sobre la Población y el Desarrollo (CIPD), donde se aprobó un Programa de Acción a 20 años por cuyo cumplimiento vela el UNFPA.

Entre otros puntos que comparte con el documento redactado en Belem Do Pará, la CIPD instó a los Estados parte de la ONU a “adoptar medidas exhaustivas” para eliminar todas las formas de explotación, abuso, acoso y violencia contra las mujeres, las adolescentes y las niñas y exhortó a los hombres a compartir la responsabilidad de la crianza de los hijos, a valorar por igual a los niños de uno y otro sexo, a educarlos y a prevenir la violencia contra ellos.

El UNFPA instó además a adoptar medidas para velar por que los hombres participen activamente, junto con las mujeres, en comportamientos saludables en cuestiones sexuales y reproductivas y proporcionó un amplio plan para promover el derecho a la salud de las mujeres, especialmente la salud reproductiva.

El acceso universal a los servicios de planificación familiar, maternidad segura, manejo de las complicaciones del aborto, prevención de las infecciones de transmisión sexual y del VIH/Sida y el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual, constituyen los puntos relevantes del documento redactado durante la CIPD, que también enfatizó el derecho a formar una familia en forma voluntaria y a estar libre de coerción y a no ser víctima de violencia sexual. "En nuestro país y en nuestro hemisferio, las mujeres no están seguras ni en sus propias casas -agregó Taiana-. Creo que la mejor manera de prevenir, sancionar y erradicar esta lacra social, que es la violencia, es que no haya impunidad".

En tanto, el secretario general de la OEA aseguró que la erradicación de la violencia "no sólo es una cuestión de derechos humanos y de igualdad de género, sino de democracia".

"La democracia sin mujeres es media democracia y media democracia no existe, porque la democracia debe ser total", dijo Insulza y afirmó que la violencia de género, "constituye la más flagrante inequidad". ”Hay una brecha importante entre la prevalencia de los problemas y las respuestas que se están ofreciendo, porque la mayoría de los actos de violencia quedan en la impunidad”, continuó el secretario general de la OEA y remarcó que en algunos países “todavía hay violaciones que se arreglan con un matrimonio” y que por eso es tan necesaria una adecuación de las leyes a los tratados internaciones del derechos humanos. “Hay 32 de los 34 Estados miembro de la OEA que ratificaron la Convención de Belem Do Pará”, concluyó el funcionario internacional y abogó por erradicar

“esta lacra demográfica que es la violencia”, dentro y fuera de la familia. El objetivo de la reunión de expertas que disertaron en Buenos Aires fue realizar un seguimiento del cumplimiento de la "Convención de Belém do Pará", a través de la evaluación de los informes nacionales que presentan los Estados parte de la OEA.

La Convención de Belem Do Pará se sancionó unos meses antes de celebrarse en El Cairo la Conferencia Internacional Sobre la Población y el Desarrollo (CIPD), donde se aprobó un Programa de Acción a 20 años por cuyo cumplimiento vela el UNFPA.

Entre otros puntos que comparte con el documento redactado en Belem Do Pará, la CIPD instó a los Estados parte de la ONU a “adoptar medidas exhaustivas” para eliminar todas las formas de explotación, abuso, acoso y violencia contra las mujeres, las adolescentes y las niñas y exhortó a los hombres a compartir la responsabilidad de la crianza de los hijos, a valorar por igual a los niños de uno y otro sexo, a educarlos y a prevenir la violencia contra ellos.

El UNFPA instó además a adoptar medidas para velar por que los hombres participen activamente, junto con las mujeres, en comportamientos saludables en cuestiones sexuales y reproductivas y proporcionó un amplio plan para promover el derecho a la salud de las mujeres, especialmente la salud reproductiva.

El acceso universal a los servicios de planificación familiar, maternidad segura, manejo de las complicaciones del aborto, prevención de las infecciones de transmisión sexual y del VIH/Sida y el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual, constituyen los puntos relevantes del documento redactado durante la CIPD, que también enfatizó el derecho a formar una familia en forma voluntaria y a estar libre de coerción y a no ser víctima de violencia sexual. MESECVI: un sistema para que los Estados cumplan los acuerdos firmados.

El Mecanismo de Seguimiento de la Implementación de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer (MESECVI) se constituyó en el 2004, diez años después de la sanción de la Convención Belém Do Pará, y es un sistema de monitoreo para que los Estados parte de la ONU cumplan con los documentos a los que suscribieron.

Belem Do Pará comprometió a los Estados a condenar todas las formas de violencia contra la mujer y a que adopten políticas orientadas a prevenir, sancionar y erradicar dicha violencia pero 10 años después de que entrara en vigor, las investigaciones dieron cuenta de que las acciones tomadas por los países de la región no habían arribado a objetivos concretos.

De manera que los Estados que integran la OEA constituyeron el MESECVI, para evaluar los éxitos y fracasos de las políticas que se implementan en la región a la hora de cumplir los compromisos internacionales y erradicar la violencia de género.

Sobre estas cuestiones trabajaron las expertas que abrieron su tercera reunión en el Palacio San Martín, en Buenos Aires, cuyas conclusiones serán reveladas en los próximos meses.-

Fuente: http://www.unfpa.org