Homenaje a nuestros héroes de Malvinas en la Escuela de Suboficiales del Ejército "Sargento Cabral"

En la plaza de armas del Instituto, el jefe del Ejército, teniente general Claudio Pasqualini, presidió la ceremonia de homenaje al sargento ayudante (post mortem) Mateo Sbert y los cabos primeros (post mortem) Héctor Oviedo y Mario Castro. Se encontraban presentes los integrantes de la Promoción 1982, quienes, siendo aspirantes de segundo año, egresaron anticipadamente para ser movilizados durante el conflicto.


La ceremonia se inició pasadas las 11, con la presentación de las tropas formadas al jefe del Ejército, quien estuvo acompañado por el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, Claudio Avruj; el subjefe del Estado Mayor General del Ejército, general de división Héctor Prechi, y el director general de Educación del Ejército, general de brigada Agustín Cejas.

A poco de comenzado el acto, los familiares de los cabos primeros (post mortem) Héctor Rubén Oviedo y Mario Rodolfo Castro donaron los uniformes de diario que pertenecieron a estos héroes, para que queden expuestos en la sala histórica del Instituto.

Al respecto, Graciela Castro, hermana del cabo primero (post mortem) Mario Castro, manifestó: “Es la primera vez que asisto a un acto de esta magnitud y sinceramente estoy muy emocionada. Es algo fuerte desprenderse de las prendas de mi hermano... Charlando con mamá, con papá y con mis hermanos, llegamos a la conclusión de que no existía un lugar mejor para que estuvieran que no sea éste. Acá pueden servir de ejemplo para los futuros suboficiales…”

Allí, el jefe del Ejército aprovechó la oportunidad para entregar un reconocimiento a la madre del cabo primero (post mortem) Héctor Oviedo y a la hermana del cabo primero (post mortem) Mario Castro, en agradecimiento a su gesto para con la Institución y su historia.

Otro momento sensible de la ceremonia ocurrió cuando se colocó una placa con la inscripción “Soldado Argentino sólo conocido por Dios” que cubriera la tumba del sargento ayudante (post mortem) Mateo Sbert, en el cementerio de Darwin.

Esta placa permanecerá en el Monumento a los Caídos por la Patria de la Escuela de Suboficiales.

En su discurso, el teniente general Pasqualini resaltó : “¿Qué mejor ejemplo de soldados con valores sino el de aquellos que se batieron en nuestras Islas Malvinas, enfrentando con espíritu y sacrificio, abnegación y coraje a un enemigo ampliamente superior en medios? No les importó el marco de carencias, privaciones y aislamiento en el que se encontraban ni las capacidades superiores del enemigo. Apoyados en sus profundas convicciones, lo dieron todo de sí, sin pedir nada a cambio.

“¿Qué es lo que mueve a una organización militar a asaltar una posición o defenderla a ultranza? ¿Qué es lo que hace que soporten estoicamente las privaciones y carencias propias de la guerra? La arraigada convicción moral que sustenta las actitudes y esfuerzos que exige la vida de soldado, amalgamada por el espíritu de cuerpo y la camaradería de cada fracción…

“¿Qué mejor ejemplo de lealtad y espíritu de cuerpo que el del sargento primero ayudante (post mortem) Sbert entregando su vida mientras protegía el repliegue de sus camaradas en Top Malo House?

“¿Qué mejor muestra de profesionalismo y valor que la del cabo primero (post mortem) Castro, tomando el mando de su sección ante la pérdida de su jefe y cayendo heroicamente mientras dirigía los fuegos?

“¿Qué mayor muestra de patriotismo, coraje y abnegación que la del cabo primero (post mortem) Oviedo, atacando en Pradera del Ganso para permitir el desprendimiento de compañeros aferrados, atrayendo sobre sí el fuego enemigo y ofrendando su vida en esa acción?

“Ellos, como tantos otros, supieron ofrecer el mayor acto de entrega y sacrificio: el de la propia vida. Ellos nos marcan el camino a seguir a las generaciones del hoy y del mañana…”.

Además, se refirió a los suboficiales de la promoción 1982, a quienes había saludado personalmente antes de comenzar el acto: “Quiero expresar un particular reconocimiento, demorado por muchos años, a la promoción 1982 de esta Escuela de Suboficiales, que ante las necesidades propias fue movilizada en abril de 1982 para completar las distintas unidades. Muchos de sus integrantes, aun con su inexperiencia propia por su egreso adelantado, supieron combatir con valor y bravura, haciendo gala de las virtudes heredadas del sargento Cabral. El año que viene en la misma fecha podremos realizar el egreso que nunca tuvieron…”.

Como cierre, los efectivos presentes desfilaron frente al palco de autoridades. También hicieron lo propio los veteranos de la Guerra de Malvinas y los integrantes de la promoción 1982.