HIJOS: una voz para repensar la abogacía pública

Ángela Urondo Raboy, Julián Axat y Carlos Pisoni participaron de una charla abierta organizada por la ECAE titulada “La voz de los HIJOS en el Derecho Argentino”. Allí pudieron recuperar una historia de lucha y compromiso que nos permite vislumbrar un camino para volver a pensar la abogacía pública.


En el marco de una charla pública organizada de manera virtual por la ECAE, les participantes hicieron hincapié en la importancia de que un Estado impulse políticas de Derechos Humanos y, en tal sentido, resaltaron la trascendencia de los juicios por crímenes de lesa humanidad que derivaron en que muchos de los responsables del genocidio fueran condenados.

Ángela Urondo Raboy contó que no fue sino hasta sus 20 años que supo que “era hija de desaparecidos”. Enterada de eso no pudo rectificar su identidad de manera inmediata debido a que su “adopción había sido legalizada y otorgada con la participación de jueces cómplices de los genocidas”. Fueron años muy duros, pero como destacaron los tres a lo largo de la conferencia, “lo imposible solo tarda un poco más”. “No dimensionamos el valor de los juicios de lesa humanidad y cómo estos sirven para juzgar a otros genocidios”, destacó Urondo Raboy. Y agregó que estas causas se realizaron con la participación de abogados/as del Estado que querellaron a los genocidas, lo cual “me parece que es una representación de lo que fue una intención política muy concreta”.

Carlos Pisoni y Julián Axat coincidieron en que uno de los aportes más importantes de HIJOS (y de otros organismos de Derechos Humanos) es haber tenido la “decisión de organizarse y haber mantenido la memoria con vida durante tantos años”. Como consecuencia de la impunidad que reinó por décadas en la Argentina fue que comenzaron a organizarse escraches a represores. Por su parte, organizaciones como “Madres y Abuelas se cansaron de recorrer el mundo para denunciar el genocidio”, recalcó Pisoni. En tanto que Axat agregó: “la voz de los HIJOS pegó un salto en 2004”. “En Argentina pasaron 30 años para que hubiera un gobierno que impulsara políticas públicas de DDHH para romper esa impunidad”.

Para los tres, la construcción de derechos es una cuestión de “luchas colectivas y de decisiones políticas”. Pisoni agregó que HIJOS “aportó ese granito de arena para que esa condena social se transformara en penal”, en tanto que Axat destacó la labor de abogados “comprometidos y vinculados al pueblo” y la necesidad de desarrollar una carrera impregnada de dichos valores.

Sobre este último punto, Guido Croxatto, titular de la ECAE, planteó que es indispensable que la “abogacía estatal encuentre un lenguaje convocante y comprometido. “A los abogados nos cuesta salir del frasco y creo que las Hijas y los Hijos, las Madres, las Abuelas, los organismos de DDHH han construido un lenguaje diferente, y nosotros vamos detrás de ese lenguaje para construir una abogacía pública diferente, para que ser abogado sea sinónimo de defender algún ideal”, concluyó.