Hacia una mejora de la productividad agrícola


A través del proyecto Aumentando la Resiliencia Climática y Mejorando el Manejo Sostenible de la Tierra en el Sudoeste de la provincia de Buenos Aires (Adaptación SOBA), la Secretaría de Ambiente, que encabeza Sergio Bergman, junto con el Ministerio de Salud y Desarrollo Social, el Ministerio de Transporte, el INTA y el Municipio de Villarino inició la implantación de cortinas forestales en las rutas 22 y 3 generando empleo mediante capacitaciones en forestación para 50 titulares del programa Hacemos Futuro.

Los árboles provienen de la Cooperativa Foresta Limitada, la primera cooperativa forestal del país y fueron dispuesto en módulos de 400 metros lineales plantados, conformados por 6 hileras de 100 plantas cada una, entre las que se encuentran: acacia blanca (Robinia pseudoacacia), olivo de bohemia, casuarina (Casuarina cunninghamiana), aromo decorativo (Acacia cultriforme), mimosa dorada (Acacia longifolia), aguaribay (Schinus molle), fresno americano (Fraxinus americana). También se inició una línea de “implantación profunda” con álamo (Populus) y sauce (Salix spp.)

A partir de estas acciones se concretaron iniciativas locales derivadas de la forestación, con productores que por voluntad propia realizan los trabajos de prevención de incendios en la cortina forestal en el Km 752 de la ruta nacional 22.

El SOBA tiene como objetivo reducir la vulnerabilidad de los sistemas agrícola-ganaderos ante los procesos de desertificación potenciados por el cambio climático y la variabilidad a través de medidas de adaptación relacionadas al manejo sostenible de tierras. Está financiado por el Fondo de Adaptación de las Naciones Unidas, implementado en cooperación con el Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable de la provincia de Buenos Aires y la agencia fiduciaria es el Banco Mundial.

Por su parte, el programa Hacemos Futuro que lleva adelante la cartera de Desarrollo Social fomenta el desarrollo de las capacidades sociales y laborales de sus titulares para que tengan más oportunidades de insertarse en el mundo del trabajo. El programa les brinda herramientas para que los participantes puedan capacitarse y mejorar sus condiciones de empleabilidad.

La desertificación es la degradación de las tierras por variaciones climáticas y actividades humanas en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas y sus síntomas solo se hacen visibles cuando ya es demasiado tarde.

El 27 % de la superficie total de la provincia de Buenos Aires es afectada por la desertificación, esto abarca a 12 partidos bonaerenses. La variación climática, las sequías recurrentes, las prácticas agrícolas inadecuadas generan pérdida de productividad y afectan a las familias, los lugares donde viven y lleva a la migración a las zonas urbanas.

El viento del noroeste bonaerense es erosivo y genera un gran deterioro de la capacidad productiva de los suelos. Afectando principalmente a los productores y sus familias. El material erosionado vuela después sobre los alambrados, los caminos y las rutas, resta visibilidad y provoca altos índices de accidentes.