Revertir 20 años de ausencia del Estado en nuestras fronteras - Lic. Luis Green


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LIC. LUIS GREEN - Secretario de Fronteras 

Te habrás cansado de escuchar que nuestras fronteras son un colador, que no hay radares suficientes, que los gendarmes y prefectos no alcanzan.

Esa es parte de la realidad con la que nos encontramos hace nueve meses cuando asumimos la responsabilidad de cuidar los casi 15.000 kilómetros de extensión terrestre, aeroespacial, marítima, fluvial y lacustre.

Se trata de zonas estratégicas para la seguridad nacional que fueron abandonadas por los distintos gobiernos. Son 20 años de ausencia de políticas públicas en el cuidado de nuestra frontera. Así, el narcotráfico y el crimen organizado comenzaron a ganar lugar y facilitaron la entrada de todo tipo de tráficos ilícitos.

Tengo la enorme responsabilidad de dirigir la primera Secretaría de Fronteras en la historia de nuestro país para custodiar y velar por la seguridad de todos los argentinos. Para eso formamos un equipo de primer nivel que viene trabajando duro para cambiar esta realidad.

Y lo hacemos de manera coordinada con los distintos ministerios, organismos nacionales y autoridades provinciales para que dejemos de hablar de fronteras vulnerables y empecemos a escribir juntos el capítulo de las fronteras seguras.

Se trata de 238 puertas legales de ingreso al país, que incluye 38 aeropuertos, 44 puertos y 156 Pasos Internacionales que limitan con Brasil, Uruguay, Bolivia, Paraguay, y Chile, con quien compartimos más de la mitad de los Pasos.

La tarea no es sencilla, pero comenzamos reconociendo que hay un problema complejo a resolver. Y ya empezamos a actuar.

Por eso, estamos incorporando tecnología de punta para detectar e impedir el ingreso y egreso de vuelos irregulares, al mismo tiempo que encaramos un ambicioso plan de infraestructura para mejorar los Pasos Internacionales.

En síntesis, de acuerdo a los lineamientos impartidos por el Presidente Mauricio Macri, estamos decididos a utilizar todos los recursos disponibles del Estado para lograr nuestro objetivo: combatir el narcotráfico.

 No importa dónde vivas, lo que sucede en cualquier punto del país por más lejano que lo sientas, termina afectándote. Porque lo que no se controla en cualquier lugar de la frontera argentina después termina generando inseguridad en la esquina de tu barrio, y estas bandas actúan desintegrando a la sociedad y destruyendo familias.

Queremos fronteras seguras, abiertas al comercio internacional y al turismo. Para eso, debemos fomentar un Estado presente donde la seguridad vaya de la mano del desarrollo integral de las comunidades fronterizas.

Queremos estimular a que los pobladores de esas zonas lleven adelante proyectos de vida digna dejando de lado las distintas modalidades de tráficos ilegales. Porque una comunidad que se realiza económica y socialmente tendrá más herramientas para decirle no al narcotráfico.

Juntos vamos a cambiar el paradigma de la desidia por el del desarrollo. Y pasaremos de Fronteras vulnerables a Fronteras seguras.