Grasso, el campeón que está en Mendoza y quiere volver a Nápoli

El jugador del seleccionado argentino de futsal relata su periplo en cuarentena.


Hambre de gloria. Ir por más. Aprendizaje adentro y afuera de la cancha. Esas palabras se repiten en el vocabulario de Renzo Grasso, campeón del mundo con el seleccionado argentino juvenil de futsal en 2014 y con la mayor en 2019. Ahora en Mendoza, espera regresar a Italia para ponerse la camiseta del Nápoli (Serie A) y empezar la pretemporada junto a sus compañeros.

“Fue difícil lo que me tocó vivir porque en marzo empezaron a crecer los casos de coronavirus en Italia y en acuerdo con la dirigencia de Nápoli decidí volver al país. Regresé en uno de los últimos vuelos disponibles y al llegar estuve aislado por 15 días para prevenir cualquier contagio. Luego empecé a entrenar y recién ahora empecé a tocar la pelota en el club Cementista, el lugar donde crecí”, explicó Grasso.

Luego, prosiguió: “Hace dos meses que vengo entrenando doble turno, respetando el protocolo. Estoy con muchísimas ganas de llegar a Italia para hacer la pretemporada y contento con la expectativa de poder empezar el torneo italiano que está previsto para el 10 de octubre”.

Grasso remarcó la entrega de la Selección en el Mundial del año pasado y lo importante que fue para ellos además de entrenarse fuerte y ser muy competitivos, las actividades que se realizaron en la previa: “Recorrimos muchos lugares de la Argentina, Fuimos a escuelas, a comedores y eso nunca me lo voy a olvidar. Y encima después salimos campeones. Tocamos el cielo con las manos”