La Presidenta llamó a "resignificar la lucha por la soberanía"

Cristina Kirchner sostuvo que hoy, más que nunca, debemos resignificar lo que es la lucha de la soberanía, que ya no pasa por ocupaciones territoriales y acciones militares, sino por "el campo de las ideas.


 

Cristina Fernández de Kirchner sostuvo que hoy, más que nunca, debemos resignificar lo que es la lucha de la soberanía, que ya no pasa por ocupaciones territoriales y acciones militares, sino por "el campo de las ideas, y en la decisión  de construir un proyecto de nación".
 
“Hoy la soberanía se defiende haciendo crecer la economía, generando puestos de trabajo, con mayor inclusión, más calidad educativa y más ciencia, tecnología e innovación”, sostuvo.

También advirtió que “tratan de convencernos de que solamente los superhombres o las supermujeres que existen en otros lados, nunca por supuesto en el país, pueden hacer las cosas” pero afirmó que “yo digo que es al revés, que son los hombres y las mujeres comunes con responsabilidad, los que junto a los grandes pueblos podemos hacer las grandes victorias que se merece nuestra gente y nuestra historia”.

Cristina Kirchner expresó esos conceptos este mediodía al encabezar el acto por el Día de la Soberanía Nacional, que coincide con la conmemoración de la batalla de la Vuelta de Obligado, que se realizó en ese paraje distante 18 kilómetros de la ciudad de San Pedro, provincia de Buenos Aires, a orillas del río Paraná.

Acompañaron a la Primera Mandataria en la celebración histórica el gobernador bonaerense, Daniel Scioli; el intendente de San Pedro, Pablo Guacone, y casi todos los miembros de su gabinete.

Estaban el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; los ministros de Economía, Amado Boudou; de industria, Débora Giorgi; de Educación, Eduardo Sileoni; de Defensa, Arturo Puricelli; de Seguridad, Nilda Garré; del Interior, Florencio Randazzo; de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, y de Desarrollo Social, Alicia Kirchner.

También se encontraban, entre otros, el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli; el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro; altas autoridades militares y el vicepresidente del Senado, José Pampuro.

La Presidenta llegó a las 12.40 en helicóptero, y fue recibida por el Gobernador y el Intendente local, tras lo cual pasó revista a las tropas, con trajes de época, del Regimiento de Patricios; se descubrió un busto al general Mansilla, y se entonó el himno nacional.

También cantó el tema “Vuelta de Obligado” la folklorista Yamila Cafrune, tras lo cual la presidenta del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino, Araceli Bellota, le entregó a la Presidenta un diploma que la declara miembro de honor de la entidad.

Asimismo durante el acto se anunció la firma del decreto que crea formalmente al Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Arfgentino e Iberoamericano “Juan Manuel Dorrego”, que encabezará el historiador Mario “Pacho” O’Donnell.

El decreto incluye el instituto de dos premios, el “José María Rosa”, para distinguir al mejor historiador y ensayista por trabajos de divulgación de la historia revisionista, y el “Jorge Abelardo Ramos” por el mejor trabajo sobre la historia revisionista Latinoamericana.

La Presidenta, quien cerró el acto con un discurso, destacó que “se está reivindicando un hecho que no solamente pertenece a los argentinos sino a la historia de las luchas latinoamericanas”, como fue la gesta de Vuelta de Obligado, y puso de relieve el rescate de la conmemoración de esa batalla como fecha histórica y feriado nacional, que este año se transfiere al 28 de este mes.

Recordó a Juan Manuel de Rosas y a su esposa, Encarnación Ezcurra, a quien consideró como “la verdadera inspiradora de la revolución de los restauradores”, y dijo que si bien ella estaba “oculta”, porque “a las mujeres nos cuesta aparecer, ahora, cuando aparecemos, también hacemos historia”.

“Hoy, más que nunca, debemos resignificar lo que es lo que es la lucha por la soberanía nacional, cuyo hito emblemático, está aquí, en Vuelta de Obligado”, dijo.

Recordó que “durante el siglo XIX y parte del siglo XX” la soberanía “se debatía militarmente, era un concepto casi de ocupación territorial”, pero sostuvo que “hoy, la resignificación de la defensa de la soberanía debe estar dada en el campo de la lucha de las ideas, y en la decisión de cada país de construir un proyecto de nación de acuerdo a sus propios intereses, integrándose junto a sus hermanos de la región, en el mundo conflictivo y complejo que hoy se derrumba”.

Tras volver a recordar a su esposo, Néstor Kirchner, a quien comparó “con los salmones, porque nadaban contra la corriente y después de desovar, morían” destacó el hecho de que hoy los jóvenes ya no están “enojados” o perseguidos como ocurrió en el pasado, sino que sienten “alegría” porque sienten al país “como su verdadera casa, y ven a las autoridades no como enemigos, sino como quienes protegen y ayudan a todos los argentinos”.

Destacó el crecimiento de la actividad económica del país que en lo que va del año “llegó a 9 puntos, un crecimiento casi más que la tasa china”, y prometió “seguir en ese rumbo”.

Indicó que precisamente ese camino implica “la resignificación de la soberanía nacional” que “hoy se defiende haciendo crecer la economía, generando puestos de trabajo, mayor inclusión y calidad educativa, con más ciencia, tecnología e innovación, para producir más y mejor conocimiento”.

Afirmó que fechas como la Vuelta de Obligado “se ocultaban porque era necesario convencer a cada uno de nosotros de que era imposible oponerse o luchar contra las grandes fuerzas, de la misma manera que nos tuvieron convencidos hasta el 2003 de que no se podía hacer nada que no estuviera autorizado por el FMI, que no se podía hacer nada que fuera contra la corriente, porque si no, nos íbamos a sumergir en el aislamiento”.

Concluyó señalando que “en el fondo allí radica una de las claves: convencernos de que no solamente los superhombres o las supermujeres que existen en otros lados , nunca por supuesto en otro país, pueden hacer las cosas, digo que es al revés, que son los hombres y mujeres comunes, con responsabilidad, quienes junto a los grandes pueblos podemos hacer las grandes victorias que merece nuestra gente”.

Convocó entonces “a todos los argentinos que hagamos un inmenso esfuerzo para comprender este momento histórico que viven la Argentina y el mundo, que las cosas que hemos hecho estos años las defendamos con uñas y dientes, que corrijamos lo que está mal y profundicemos las que están bien, para que la equidad y la igualdad lleguen a todos los argentinos.
 
En el mismo sentido se pronunció Garré que, haciendo un paralelo con las luchas por la independencia, dijo que "las luchas por la soberanía hoy son con el poder económico y los fiscales internacionales que nos dicen qué es lo que hay que hacer en nuestro país". 
Garré destacó el discurso de la presidenta, que "renueva el compromiso con la patria", y señaló que "la historia oficial se había olvidado de esta fecha" en la que se conmemora la vuelta de Obligado, y la presidenta la puso nuevamente en valor. 
 
La Batalla de la Vuelta de Obligado tuvo lugar el 20 de noviembre de 1845, en aguas del río Paraná, en el partido de San Pedro, y enfrentó a la Confederación Argentina al mando de Juan Manuel de Rosas con la escuadra anglo-francesa. 
Esta batalla, pese a que fue una derrota táctica, significó el triunfo diplomático y militar de la Confederación Argentina, y obligó a los invasores a aceptar la soberanía argentina sobre los ríos interiores. 

A los medios

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner reiteró este mediodía la importancia de continuar con gestiones soberanas. "Nuestro destino es aquí", subrayó en declaraciones a la prensa tras su discurso oficial por el aniversario de la Vuelta de Obligado.

En diálogo con periodistas, la jefa del Estado enfatizó que "nuestro destino es aquí, con nuestras ideas, con nuestra forma de ver las cosas, que pueden ser perfectibles, porque nadie es perfecto". 

Cristina Fernández subrayó, en ese sentido, que "aquellos que nos querían dar lecciones de cómo se debían hacer las cosas estaban equivocados", y se comprometió en seguir trabajando "como hasta ahora".