Girasol: opciones de manejo a fin de ciclo para minimizar pérdidas por aves
Actualmente, la “paloma mediana” o “torcaza” (Zenaida auriculata (Des Murs)) y las “cotorras” (Myiopsitta monachus (Boddaert)) son consideradas las principales aves que causan daños al girasol en Argentina. Los daños ocasionados por estas especies presentan una marcada irregularidad en el tiempo y en el espacio, tanto entre etapas del cultivo como entre zonas dentro de un mismo lote, entre diferentes lotes de una región e incluso entre campañas con distintas condiciones ambientales. En evaluaciones de daños por aves realizadas años atrás, por INTA se expuso que el patrón de distribución de esta problemática suele presentarse con muchos lotes con daños moderados a bajo y pocos lotes con daños y pérdidas significativas y esto también en coincidente con evaluaciones realizadas en otros países. De modo que, esta heterogeneidad dificulta la obtención de estimaciones precisas; y también complica cuantificar el problema de manera objetiva, como así también distinguir entre daños localizados y problemas generalizados.
La toma de decisiones según la presión poblacional
-Previo o al inicio de las campañas, las estrategias de manejo a escala de lote deben estar planificadas e integradas desde el inicio de la campaña. Es importante destacar que el escenario cambia drásticamente según la presión de la plaga:
1. En zonas de alta población: La prioridad es la defensa. Se requiere la selección de híbridos específicos (por inclinación del capítulo, dureza del pericarpio, brácteas y compactación de granos), junto con la reducción de la densidad de plantas y el aumento de la fertilización.
2. En zonas de baja población: Se puede priorizar la elección del híbrido por su potencial de rendimiento y manejar densidades óptimas.
-Actualmente, con el cultivo en estado reproductivo-madurez fisiológica, la única herramienta de manejo al final de ciclo es el secado anticipado.
El rol del desecante: ganarle días al daño
Con el cultivo ya implantado y en etapas reproductivas, en lotes donde comenzaron los daños, el foco debe ponerse exclusivamente en reducir la ventana de exposición del cultivo a las aves. El uso de desecantes químicos permite homogeneizar el lote y anticipar la cosecha, adelantando el retiro de la producción del campo.
Resultados y momentos de aplicación:
Según evaluaciones previas, ensayos y experiencias zonales (Zuil, 2014), el momento de aplicación es determinante para maximizar el beneficio sin afectar la calidad:
• En Fecha de Siembra (FS) Óptima: Desecando el cultivo con un 34% de humedad (aproximadamente a los 38 días después de floración - DDF), se ha observado una ganancia de tiempo en la cosecha de como mínimo 17 días respecto al secado natural.
• Fecha de Siembra (FS) Tardía: El impacto es aún mayor. Desecando con un 53% de humedad (cerca de los 28 DDF), se pudieron “ganar” hasta 24 días.
¿Afecta la calidad? Es importante destacar que la cosecha anticipada impulsada por desecantes no afectó el porcentaje de aceite. Esto se debe a que la síntesis de aceite se completa fisiológicamente antes del fin del llenado total de granos y de la pérdida de humedad comercial.
Es importante mencionar aquí que los valores dependen de las condiciones meteorológicas, el híbrido y las interacciones entre estos factores, por lo tanto, no se deben tomar como regla general.
Herramientas químicas: Entre las opciones evaluadas, los tratamientos con Paraquat y Carfentrazone (+ glifosato) fueron los que presentaron los mejores resultados generales, logrando acortamientos efectivos de entre 10 y 15 días a cosecha. (Nota: Es indispensable consultar y respetar los registros oficiales vigentes de SENASA para cada producto en el cultivo de girasol, así como los periodos de carencia).
Conclusión
El daño por aves debe ser entendido como parte inseparable del sistema agrícola y no como una plaga controlable únicamente en el lote. Esto implica integrar el manejo en todas las decisiones productivas: desde la planificación de la rotación, la selección del cultivar y la fecha de siembra, hasta el manejo sitio-específico y las acciones de poscosecha.
Solo bajo este enfoque sistémico, y utilizando el secado anticipado como herramienta táctica final para "sacar" el cultivo del campo lo antes posible, es posible disminuir la incidencia del daño por aves en girasol y proteger la rentabilidad del lote.
Fuentes consultadas y más información en:
Dardanelli y Canavelli, 2012. Manual con bases para disminuir daño por palomas https://www.researchgate.net/publication/271212311_Bases_para_disminuir_el_dano_por_palomas_en_cultivos_extensivos
Zuil y Rosetti, 2021. Humedad a madurez fisiológica y llenado de grano.
https://es.scribd.com/document/879831198/ZuilRosetti2022HUMEDADAMADUREZFISIOLGICAYLLENADOEFECTIVODEGRANOSENCULTIVODEGIRASO