El Ministerio de Seguridad incineró más de 120 kilos de cocaína de la banda del "Mojarro"


El Ministerio de Seguridad incineró en el Edificio Centinela -sede de la Gendarmería Nacional- más 120 kilos de cocaína que fue incautada durante un operativo antinarcóticos realizado por la Prefectura Naval Argentina (PNA) en 2013 contra la banda del narco colombiano Héctor “Mojarro” Saldarriaga.
La desnaturalización del estupefaciente fue supervisada por el secretario de Cooperación con los Poderes Judiciales, Ministerios Públicos y Legislaturas, Darío Ruiz y fue ordenada por los jueces del Tribunal Oral en lo Penal Económico N° 2, Claudio de la Cárcova, Luis Losada y César Lemos.

 


“Este fue un procedimiento que se realizó a raíz de una investigación que la Prefectura Naval comenzó en el 2012 por expresas instrucciones del secretario de Seguridad, Sergio Berni, en el marco del plan de lucha contra el narcotráfico que lleva adelante a lo largo y a lo ancho del país el Ministerio de Seguridad de la Nación”, sostuvo Ruiz, acompañado por el Juez Claudio de la Cárcova y el director nacional de GNA, Omar Kannemann.
“Estamos llevando adelante el paso final, que es la destrucción de todo el material estupefaciente incautado, más de 120 kg de cocaína de máxima pureza, de una banda perteneciente a Héctor “Mojarro” Saldarriaga Perdomo, un colombiano que fue asesinado en 2012, pero a raíz de la intervención de la Policía Federal se pudo dar con el asesino, que ya se encuentra condenado por la justicia”, agregó Ruiz.
La investigación de la Prefectura comenzó tras la muerte de Saldarriaga, quien fue asesinado por un sicario en el barrio porteño de Recoleta en 2012. El “Mojarro” tenía nexos con varias organizaciones narcocriminales y aún se investiga su posible vínculo con el doble homicidio del shopping Unicenter (2008).
El procedimiento se llevó a cabo en el puerto de Buenos Aires en abril de 2013, tras una exhaustiva investigación criminal. Allí se evitó la exportación de 120 kilos 800 gramos de cocaína escondidas en seis bolsos que estaban a bordo de un barco de bandera liberiana que se dirigía a Europa.
Durante el operativo se detuvo a dos trabajadores portuarios, Florencio Bogarin (alias “Carlitos” o “Renzo”) y Ariel Lértora, en tanto que en otro allanamiento se arrestó a Gerardo Ruidiaz.
El vínculo entre los detenidos y Saldariaga se reveló a partir de la compra-venta de un campo de 18 hectáreas en Paraje Arroyo Molino, cercano a la ciudad de Concepción del Uruguay, Entre Ríos. En la operación, ejecutada con dinero proveniente del narcotráfico, estuvieron involucrados Ruidiaz y Fabio Montañana, quien ofició de nexo.
Todos los involucrados fueron condenados: Ruidiaz a 12 años de prisión; Lértora a 9 años de cárcel; Bogarín a 7 años y seis meses; y Montañana a 2 años y seis meses de prisión en suspenso.
El Juzgado también se expidió acerca de dos bienes de Ruidíaz: ordenó el secuestro de una camioneta Ford Ranger que solía conducir Saldarriaga; y la confiscación del campo de Paraje Arroyo Molino.