Gastronomía, coplas y danza, protagonistas de la segunda semana del Mes de las Industrias Culturales Argentinas
El jueves 10, el público disfrutó de la charla y degustación de Niño Gordo, la ronda de coplas de Folklore en Acción y un taller de danza en movimiento.
La Casa Nacional del Bicentenario, dependiente de la Secretaría de Cultura a cargo de Leonardo Cifelli, continúa siendo uno de los epicentros del Mes de las Industrias Culturales Argentinas. Hasta el domingo 13 de septiembre, el público podrá participar de clínicas de formación técnica, batallas creativas, obras de diferentes provincias que combinan teatro y danza, y experiencias que vinculan tecnología, gastronomía y diseño en vivo.
Este jueves por la tarde tuvo lugar la charla “¿Cómo se hace una imagen tentadora?”, con la participación de Chloe Polak, de Editorial Catapulta; Pedro Peña, dueño del restaurante Niño Gordo; y los artistas que participan de la muestra expuesta en la planta baja.

Durante el encuentro, Chloe Polak, editora del Libro Gordo, contó cómo surgió la propuesta: “Pedro se acercó a la editorial hace varios años queriendo publicar su libro. Tenía una idea, después vino la pandemia, retomamos en 2021 y empezamos un ping pong de ideas sobre lo que ellos querían hacer: un libro bastante diferente. Fuimos construyendo de a poco lo que dio como resultado esta obra de arte que es el Libro Gordo”.

Sobre la historia de Niño Gordo, explicó: “Es un restaurante en Palermo, una parrilla asiática que mezcla técnicas asiáticas con la materia prima argentina y las brasas. En este libro hay muchas recetas: algunas son platos del restaurante y otras son complementarias. También se cuenta un poco la historia del barrio, de cómo se fue convirtiendo en el polo gastronómico que es hoy en día. En paralelo, está la historia de Pedro Peña y Germán Zits, que son los dueños y cocineros del restaurante, y cómo llegaron a formar este lugar, que es único en su tipo”.
Durante la charla abierta, Polak remarcó que “la editorial (Catapulta) pone mucho peso en la materialidad de los libros. Fue todo un desafío poner una pecera en la tapa, que fue lo primero que nos puso Pedro (Peña) sobre la mesa”.

Más tarde, el fotógrafo Marcelo Setton señaló que “Niño Gordo es un lugar donde la imagen ya está instalada; todo el mundo que va saca fotos. Fue una experiencia muy divertida, realmente me sorprendió”.
Finalmente, Pedro Peña se refirió al proceso creativo: “Era muy estresante que el fotógrafo entendiera mi visión. No quería un fotógrafo gastronómico gastado. Me presentaron a Marcelo (Setton) y vi que juntos podíamos hacer algo diferente. En Niño Gordo hay 33 recetas porque creo en Dios. Soy una persona sensible; no estudié nada pero me animo a todo. El resultado del libro es ese: reunir personas que son amigos, gente que convive en mi vida. Este restaurante es parte de mi vida”.

El cierre de la jornada estuvo a cargo de Maru Taqui y su ronda de copleros. “La copla sana, la copla festeja; soy cantora del conurbano, dirijo un taller y vengo a cantar con mis alumnos del taller Ronda Coplera, que dicto en Villa Ballester”, señaló.