Gabriela Torres recorrió casas comunitarias con funcionamiento de contingencia durante la pandemia

Junto al padre Bachi visitó las casas San Miguel y Mamá Antula, en Isidro Casanova, donde se adoptan medidas de cuidado que garantizan la continuidad del tratamiento a las personas. En el predio también se instala un parador para gente mayor sin techo.


La titular de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR), Gabriela Torres, visitó hoy dos casas comunitarias con convivencia de Isidro Casanova, que coordina el padre Basilicio “Bachi” Britez, desde el Hogar del Buen Samaritano, junto a quien además recorrió un parador que se está instalando en el mismo predio para personas mayores que necesitan alojamiento durante la cuarentena.

De esta manera, la funcionaria de la SEDRONAR y el cura párroco “Bachi” se trasladaron en primer lugar a la casa San Miguel, que funciona desde hace 12 años y donde actualmente están alojados 70 varones, y luego visitaron la casa Mamá Antula, un espacio comunitario donde actualmente conviven unas 20 mujeres con 8 niños. Ambos dispositivos de atención y acompañamiento cumplen con el aislamiento social preventivo obligatorio y el protocolo de cuidados establecido para esa contingencia.

Al respecto, la secretaria Gabriela Torres expresó: “Hoy hablamos con el padre, el equipo y los pibes que transitan la cuarentena sobre cómo debieron cambiar los hábitos cotidianos, los cuidados que toman con las distancias, la ventilación y la higiene, entre otras medidas, y también les llevamos los insumos necesarios para poder sostener esta nueva rutina”.

“Los chicos son conscientes de que tienen que cuidarse; y a la vez que siguen con los grupos de acompañamiento terapéutico, también están leyendo mucho de lo que pasa en el mundo, para entender mejor, porque ellos también son parte de lo que pasa”, subrayó la funcionaria, quien más tarde recorrió el parador que se está instalando en un predio contiguo para gente mayor que no tiene donde ir, a fin de que puedan transitar la cuarentena con cuidados comunitarios.

Además de las casas Mama Antula y San Miguel, el Hogar del Buen Samaritano también coordina las casas comunitarias Cura Brochero, en Virrey del Pino; Padre Mujica, de Villa Constructora; y Nuestra Señora del Buen Viajero, en Morón. De esta manera, entre estos cinco dispositivos alojan a unas 200 personas que se encuentran bajo tratamiento, en diferentes etapas.

Uno de los desafíos más importantes que lleva adelante hoy la SEDRONAR en red con las organizaciones eclesiásticas y sociales es, justamente, no interrumpir los vínculos terapéuticos ni la prestación de servicios esenciales a poblaciones vulnerables durante la cuarentena, a fin de poder mantener en funcionamiento las comunidades donde se alojan cerca de 4.000 personas.