Presidencia de la Nación

Fortalecimiento del gobierno societario en empresas públicas: SIGEN establece un nuevo marco normativo común

La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) aprobó un modelo de código de gobierno societario destinado a las empresas y sociedades con participación estatal mayoritaria, con el objetivo de estandarizar criterios de gestión, fortalecer los mecanismos de control y mejorar la transparencia en la administración de recursos públicos.

La iniciativa introduce un marco de referencia común que busca corregir heterogeneidades en las prácticas de gobierno corporativo existentes, promoviendo un esquema más ordenado, previsible y alineado con estándares modernos de gestión.

El modelo aprobado establece lineamientos generales que deberán ser adoptados y adaptados por cada entidad, configurando un piso normativo obligatorio en materia de organización, toma de decisiones, control interno y rendición de cuentas. En este sentido, se avanza desde esquemas disímiles hacia un sistema con reglas explícitas y responsabilidades claramente delimitadas.

Uno de los ejes centrales del nuevo marco es el fortalecimiento del rol de los directorios. Se establece una mayor exigencia en términos de conducción estratégica, supervisión de la gestión y responsabilidad sobre los resultados. De este modo, se busca consolidar órganos societarios equilibrados, activos, con funciones definidas y mecanismos efectivos de seguimiento.

Asimismo, el modelo promueve una transición hacia procesos decisorios más estructurados, orientados a la planificación y sustentados en información relevante. Este enfoque apunta a reducir la discrecionalidad operativa y a mejorar la capacidad de anticipación frente a riesgos y contingencias.

En materia de transparencia, se incorporan obligaciones más estrictas de información y justificación. En particular, se adopta el principio de “cumplir o explicar”, mediante el cual las entidades deberán fundamentar de manera expresa cualquier apartamiento de las recomendaciones establecidas, reforzando así la trazabilidad y el control sobre la gestión.

El componente ético también adquiere un rol relevante dentro del nuevo esquema. Se impulsa la implementación de políticas internas, sistemas de control y canales de denuncia que contribuyan a consolidar entornos organizacionales basados en la integridad, la responsabilidad y la prevención de irregularidades.

El alcance de la medida resulta significativo, dado que involucra a empresas que administran recursos públicos y cumplen funciones estratégicas en distintos sectores de la economía. En consecuencia, el fortalecimiento de sus prácticas de gobierno no solo tiene implicancias operativas, sino también institucionales.

En términos generales, la aprobación de este modelo representa un avance en la consolidación de un Estado con mayores niveles de autoexigencia, sin prerrogativas respecto a los privados, orientado a mejorar la calidad de la gestión pública, reducir márgenes de discrecionalidad y fortalecer la confianza en las instituciones.

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