Ferraresi recibió al ministro de Transporte, Mario Meoni

Los funcionarios acordaron avanzar en políticas integrales federales para el desarrollo nacional


El ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, recibió esta tarde a su par de Transporte, Mario Meoni, con quien concertaron una agenda articulada de trabajo con el objetivo de fortalecer las políticas públicas nacionales.

“Queremos avanzar con ese pedido que nos hizo el Presidente Alberto Fernández de pensar una Argentina federal, con igualdad de oportunidades, que permita a las familias desarrollarse en su lugar de origen, arraigarse. Para eso es importante una mirada integral en las obras, planificar la política de vivienda en función de las posibilidades productivas de cada región y de las redes de transporte”, explicó Ferraresi tras el encuentro.

“Buscamos, a través de una agenda interministerial, realizar diagnósticos precisos para destinar los recursos necesario. Tenemos que trabajar articuladamente en pos de plasmar una necesidad de transformación de la Argentina, un proceso de consolidación y crecimiento en todo el país con un Estado protagonista”, agregó el ministro de Desarrollo Territorial.

Del encuentro, llevado a cabo en dependencias del Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, participaron además el secretario de Hábitat, Santiago Maggiotti, y el presidente de Trenes Argentinos Infraestructura, Alexis Guerrera.

Encuentro con Tristán Bauer

Además, en el Centro Cultural Kirchner (CCK), el ministro de Cultura recibió a Jorge Ferraresi para empezar a delinear la posible reimplementación del programa Libros y Casas, que había sido creado en 2007 con el objetivo de incentivar y democratizar el acceso a la lectura, tanto en el ámbito privado como en centros comunitarios.

Estaba particularmente enfocado en obsequiar una serie de libros de historietas, ficción, historia y manuales a cada familia que recibiera una vivienda con fondos del Estado, a modo de iniciar una pequeña biblioteca familiar. Además el programa -que fue replicado en países como Chile y Cuba- se abocaba a formar promotores y agentes de lectura, a través de cursos, talleres y festivales que contaban con el apoyo de los institutos provinciales de vivienda y centros comunales.