Eva Verde: “La comercialización de la economía popular es una gran generadora de trabajo”

La coordinadora del programa Mercados Solidarios remarcó la importancia de fortalecer el vínculo entre los productores y la gente a través de diferentes estrategias comunitarias.


Eva Verde es la coordinadora de Asesoramiento en Gestión a Unidades Productivas de la Secretaría de Economía Social del Ministerio. Referente del Frente Popular Darío Santillán, tiene a su cargo el programa Mercados Solidarios y remarca la importancia de fortalecer la comercialización de la economía popular, social y solidaria.

1- ¿De qué se trata el programa Mercados Solidarios?

-El programa tiene dos años de vigencia y, básicamente, lo que hace es potenciar las posibilidades de comercializar a las unidades productivas de la economía popular. Siempre se ha puesto mucho foco en la producción, en ayudar a los procesos productivos, y eso está bien, pero hay un momento en el que se produce un cuello de botella en la comercialización.

El problema es que los productores no tienen mercados a quienes venderles, entonces empiezan a vender en los negocios de proximidad, en el barrio, pero cuando necesitan hacer sustentable esa unidad productiva se genera ese cuello de botella. Por eso es muy necesario trabajar en la comercialización, poder darle un impulso, para posicionar al sector como un sector económicamente activo, que genera riqueza y trabajo.

2- ¿En este sentido serían clave los mercados de cercanía? ¿En qué consisten y cuál es la su importancia en el desarrollo de la economía popular?

-Los mercados de cercanía son los espacios en los que los vecinos pueden encontrar los productos de la economía popular. Hay varias estrategias de comercialización.

Por un lado están las ferias, itinerantes o fijas, que tienen un desarrollo en todo el país; la idea es seguir impulsándolos desde los municipios en conjunto con las organizaciones sociales, es un eje que tiene que seguir funcionando. En este momento, el problema es que el COVID-19 ha suspendido la actividad en vía pública, entonces se problematiza bastante la situación.

Otra de las estrategias está relacionada con los círculos o nodos de consumo: vecinos que se auto-organizan y que hacen pedidos de bolsones, compras colectivas comunitarias para abaratar los costos, sobre todo, del acceso al alimento.

Y la otra estrategia es la de puntos fijos: almacenes, mercaditos de los barrios. Esto es lo que tenemos que potenciar en esta etapa: poder tener un espacio físico en cada barrio donde los vecinos y vecinas puedan acceder a los productos. Que sea un espacio abierto durante toda la semana y no un solo día como pasa con las ferias.

En ese sentido, el programa Mercados Solidarios, ayuda con el equipamiento, la logística y la difusión; tres cuestiones vertebrales de la comercialización.

3- ¿Cuáles son las ventajas para el consumidor de esta forma producción y comercialización?

-Lo primero es que se puede acceder a productos mucho más sanos que en el mercado tradicional de alimentos. En general, son productos mucho más baratos porque se acortan las cadenas entre el productor y el consumidor, y porque, además, existe una lógica que busca el bien común.

No se está pensando en la maximización de la ganancia, sino lo que se busca es que el productor pueda vender sus productos, que se pague un precio justo por su trabajo, que la comercialización pueda ser sostenible y que el vecino pueda acceder a los productos.

4- ¿Y para el mundo del trabajo?

-Este sector es un gran generador de trabajo. Los primeros proyectos que se presentaron fueron para los barrios más vulnerables del AMBA. Se está trabajando en proyectos que implican 23 millones de pesos, y que abarcan a 520 personas que trabajan en esas en esas unidades de producción, es decir que son generadores de trabajo; además, apoyan a 160 unidades productivas, que son fábricas recuperadas, asociaciones de productores, agricultura familiar. Prevemos, que todo esto tiene un impacto sobre una población de aproximadamente 40 mil vecinos del AMBA.

Lo que se ve, es que la comercialización es una gran generadora de trabajo, por eso en el Registro Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (ReNaTEP) pusimos la categoría comercialización, para visibilizar al sector.

Habitualmente se piensa que en la economía popular vos producís algo y lo vendés, pero la comercialización está cada vez más específica, necesita cada vez más profesionalismo. Nos parece que es un gran eje para la próxima etapa, que puede generar muchos puestos de trabajo.

5- En relación al vínculo necesario entre la comercialización y la producción, la experiencia con las ensachetadoras de leches aparece como representativa…

-El proyecto de ensachetadoras es súper interesante. El INTA viene haciendo un desarrollo de maquinaria para la agricultura familiar a pequeña escala, para pequeños agricultores.

Nosotros nos enteramos de un prototipo que estaban lanzando, que ya estaba probado después de diez años de investigación, que es una máquina que primero ensacheta la leche y después la pasteuriza. Un proceso inverso al tradicional, que le da seguridad alimentaria al producto.

Esto es muy importante si tenemos en cuenta que hoy en día en Argentina hay aproximadamente unas 4 millones de personas que toman leche fluida, prohibida por el código alimentario porque es un vector de enfermedades como la tuberculosis, brucelosis, entre otras. Lo que hicimos, entonces, fue hacer una caracterización de los productores de leche para ver a quiénes podíamos fortalecer con estas máquinas.

No solamente pensamos facilitarles el acceso a la máquina, sino también en ayudar a que estén las condiciones para que puedan ser instaladas y que esa sala de agroindustria pueda ser habilitada. Con este proceso se mejora y se diversifica el producto, ya que muchos solamente podían vender la masa para hacer muzzarella o la leche fluida a las grandes marcas a un costo bastante bajo.

Por otro lado, estos productores tienen canales de comercialización, este punto era algo en lo que pusimos la mirada para que no fracasara el proyecto. Muchos tienen tiendas propias, otros articulan con redes de precio justo, o a mercados de cercanía, también hay proyectos que están relacionados con organizaciones sociales y están vinculados a comedores y ahí pueden colocar el producto.

Según el análisis económico que hicimos, el producto llega a la góndola con un precio final entre un 30 o 40 por ciento más barato. Además de estos módulos de ensachetado a baja escala, estamos estudiando otras dos líneas de pasteurización y fraccionamiento, son tecnologías ya desarrolladas que tienen diferentes impactos. Nuestro objetivo es fortalecer a los productores y hacer accesible ese alimento básico.

6- ¿Cuántos proyectos productivos tienen acceso a esta máquina?

-En esta primera etapa son 13, pero ya estamos recibiendo un montón de pedidos. Cuando en enero el INTA sacó la publicación y nos enteramos, recibieron más de 200 consultas de pequeños productores. Hay una demanda y un interés muy grande.

7- Según los números del ReNaTEP, la economía popular tiene mayoría de trabajadoras, teniendo en cuenta esto, ¿existe algún tipo de perspectiva de género en el diseño de las políticas públicas pensadas para el sector?

-Nosotros tomamos el eje del géner como trasversal a las políticas económicas. Dentro de nuestra evaluación técnica, para evaluar y aprobar los proyectos que se presenten siempre tenemos una mirada de género. La participación de las mujeres debe estar. Por ejemplo, en el caso de las ensachetadoras, más del 50 por ciento de las productoras son mujeres.

Desde la coordinación del programa estamos incorporando esta perspectiva de género en los proyectos productivos porque es esencial. Las primeras excluidas, son las mujeres; las primeras que se quedan sin trabajo, son las mujeres; los que consiguen trabajos formales son más los varones; los mejores pagos son los varones.

Entonces, las mujeres se quedan en las casas haciendo las tareas de cuidados que son parte del sustento productivo pero que, sabemos, son invisibilidades. Poder generarle un ingreso a las mujeres para nosotras es primordial, por una cuestión de independencia económica, de empoderamiento y de visibilización de una realidad.

Es muy necesario trabajar en la comercialización, poder darle un impulso, para posicionar al sector de la economía popular como un sector económicamente activo, que genera riqueza y trabajo.

Eva Verde