Entrenamiento de montaña en la cordillera patagónica

Durante la etapa estival, la VIta Brigada de Montaña se entrena en los volcanes emblemáticos de la provincia de Neuquén.


Nuestras tropas de montaña incrementan su actividad técnica en los meses de diciembre, enero y febrero, y, aprovechando el verano en la cordillera, realizan una de las actividades más importantes para su entrenamiento como son las ascensiones.

Las tres brigadas de montaña diseñan un plan de ascensiones para toda la época estival, contemplando distintos cerros y volcanes dentro de su jurisdicción. Así, hombres y mujeres de todas las unidades, armas y servicios, se entrenan física y espiritualmente para afrontar los desafíos de las operaciones propias de su especialidad.

La VIta Brigada de Montaña concentra sus expediciones andinísticas en los volcanes Copahue, Tromen, Domuyo y Lanín, y actualmente, hasta los últimos días de enero, ha realizado aproximadamente 40 ascensiones, lo que implica un gran esfuerzo en medios humanos y materiales.

Cada volcán ofrece distintos desafíos y exigencias, así como distintas experiencias. Son distintivos por diferentes causas.

La ascensión al volcán Copahue, más allá de ser una exigencia física, es culturalmente enriquecedora, porque permite la inusual vista del cráter en permanente actividad, además de poder apreciar los sistemas de venteo naturales y artificiales del volcán. En su acceso, el Ejército opera un refugio permanente, construido en material y madera.

El volcán Tromen y el Domuyo están alejados y exigen un esfuerzo logístico para su aproximación, su altitud, sus acarreos pedregosos y el cambiante viento configuran un desafío importante en exigencia física para todo soldado. Al pie del Domuyo, el más alto de toda la Patagonia, se encuentra otro refugio, este operado en época estival, en el que soldados de la brigada marcan la presencia de la Fuerza.

El volcán Lanín es el más emblemático de la zona, no sólo por dominar todo el paisaje, sino por su exigente ascensión. Es un ícono ineludible para todo montañés de la brigada. Todo andinista que inicia su expedición, militar o civil, se encuentra con los soldados que operan el refugio ubicado a 2300 msnm.

Toda ascensión implica tareas de transporte, equipamiento técnico, guía, reconocimientos previos, empleo de medios de posicionamiento y navegación, comunicaciones, apoyo de sanidad, racionamiento, análisis de las condiciones climáticas, y otros aspectos más que hacen que esta actividad característica de las tropas de montaña sea un entrenamiento completo para todos los integrantes de la cordada y para las unidades en general.