En respuesta a la pandemia del COVID-19, la ARN adapta su funcionamiento para garantizar el cumplimiento de las estrictas condiciones de seguridad radiológica y nuclear en Argentina

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En el contexto de la pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud asociada a la transmisión del coronavirus (COVID-19) y en el marco de la emergencia sanitaria establecida mediante el Decreto N° 260/2020 y de la Decisión Administrativa N° 429/2020, la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) informa que continúa trabajando para garantizar que esta situación no comprometa la seguridad radiológica y nuclear, salvaguardias, protección y seguridad física en el ámbito de la actividad nuclear que se lleva a cabo dentro del territorio argentino.

La misión de la ARN es controlar que las personas y su hábitat tengan una protección adecuada contra los efectos perjudiciales para la salud que puedan derivarse de la exposición a las radiaciones como resultado de las actividades con materiales nucleares o radiactivos.

Como consecuencia de los hechos de público conocimiento, la ARN ha ajustado sus actividades definiendo formas alternativas de trabajo que le permitan continuar cumpliendo con su misión y funciones.

Nuestros agentes continúan realizando sus tareas de forma remota para evitar infecciones, en cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio y de la prohibición de circular. A pesar de ello, la ARN asegura el normal monitoreo radiológico ambiental en todo momento, así como también el funcionamiento de sus laboratorios y la respuesta a las necesidades del sector médico como son, por ejemplo, la emisión de permisos de importación/exportación de radionucleidos. Asimismo, la ARN mantiene operativo su sistema de intervención ante emergencias radiológicas y nucleares para responder a eventuales situaciones que pudieran comprometer el control sobre todo material radioactivo o nuclear.

La situación causada por el coronavirus tiene también efectos en las actividades de control regulatorio llevadas a cabo por la ARN en las instalaciones nucleares sujetas a su regulación y fiscalización. Las inspecciones in situ, por el momento, sólo se llevan a cabo en las instalaciones categorizadas como relevantes, siguiendo las pautas de las autoridades sanitarias durante su desarrollo. Dichas instalaciones relevantes incluyen aquellas que resultan esenciales para la seguridad general de la sociedad, como son la atención médica y la generación eléctrica de origen nuclear. El control regulatorio que se realiza mediante la revisión de documentos técnicos continúa de manera normal y se realiza por agentes de la ARN es de forma remota.

La ARN también se ha asegurado que Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), operadora de las centrales nucleares en nuestro país, se encuentre adecuadamente preparada para esta situación. Similar procedimiento se ha adoptado con la Comisión Nacional de Energía Atómica en cuanto a la producción de radionucleidos en sus instalaciones para uso en medicina.

Las acciones planificadas y actualmente en ejecución por ARN, en el marco de esta situación excepcional, garantizan el accionar regulatorio necesario para que las actividades nucleares en el país sigan cumpliendo con las estrictas condiciones de seguridad radiológica y nuclear.