En la noche del 11 de junio se iniciaron los combates de la Batalla por Puerto Argentino

Las tropas argentinas combatieron valerosamente en Monte Longdon, Dos Hermanas y Harriet.


Una vez que las tropas británicas hicieron pie en las Islas Malvinas, se sabía que la contienda se decidiría en el combate terrestre. Los tres componentes de las Fuerzas Armadas (terrestre, aéreo y naval) tuvieron una importancia preponderante, variando con el correr de los días, pero al encontrarse los dos bandos sobre el terreno, el desenlace era inminente.
Después del desembarco en San Carlos en los últimos días de mayo, los británicos comenzaron su avance. Primero sobre las posiciones argentinas en Darwin, con la finalidad de eliminar una amenaza sobre el flanco de su avance hacia puerto argentino y también buscando una victoria que tuviera un efecto psicológico sobre ambos bandos. Habían sido sorprendidos por las primeras acciones argentinas, por la destreza de nuestros pilotos de la Fuerza Aérea y por la ferocidad de los infantes sobre el terreno. Necesitaban desactivar la amenaza de la Fuerza de tareas “Mercedes” y a su vez infundir confianza a sus tropas y desaliento a los argentinos.

El combate de Darwin y Pradera del Ganso fue un anticipo de lo que vendría para ambos contendientes, la valentía y la ferocidad como principales atributos en las dos partes. Una vez caídas las posiciones argentinas, los británicos pudieron comenzar su avance hacia la capital isleña. Para ellos tampoco fue fácil, extensas jornadas de marcha y eventos como Top Malo House, Fitz Roy, Bahía Agradable y otras acciones de los aviones argentinos, mostraban la decisión argentina e inflingían serios daños a su organización.

El acceso a Puerto Argentino era dominado por dos línes de alturas sucesivas. Las tropas que mantenían la defensa en las alturas que dominaban los accesos a Puerto Argentino se encontraban en sus posiciones desde hacía más de un mes. No sólo el fuego de artillería y de los aviones enemigos ejercería su presión sobre la primera línea, el clima frío, el terreno húmedo, la incertidumbre, el lógico cansancio. A su vez el inicio de las acciones indefectiblemente afecta la logística, que es lo que permite mantener en un nivel adecuado el bienestar de las tropas.


El 8 de junio comenzó el avance decidido sobre las posiciones argentinas, exponiendo a nuestras tropas a lo que puede interpretarse como una operación de sitio, donde se avanza desde varias direcciones y donde el defensor no tiene una clara posibilidad de repliegue para reorganizarse ni puede ser apoyado por otra fuerza de considerable magnitud. Las posiciones argentinas en Harriet eran hostigadas y en reiteradas oportunidades rechazaron avances británicos.

El día 10 de junio se ejecutaron fuegos de artillería y aviación sobre posiciones de artillería inglesas. El combate terrestre era inminente. En la mañana del 11 de junio la situación general en las islas era la que explica el siguiente mapa.

Durante las últimas horas del 11 de junio comenzarían las acciones de lo que luego la historia militar llamaría la Batalla de Puerto Argentino. Las tropas británicas avanzaban contra las posiciones argentinas del Regimiento de Infantería 4, en los montes Harriet y Dos Hermanas, del Regimiento de Infantería 6, en Dos Hermanas, y del Regimiento de Infantería 7 en Monte Longdon. Estos combates, con innumerables muestras de valor y patriotismo, se extenderían toda la noche hasta el día siguiente dejando decenas de muertos y heridos en ambos bandos. La simultaneidad de los ataques impediría el apoyo entre las unidades aledañas.

En esa cruenta noche del 11 al 12 de junio había comenzado a decidirse la campaña en los combates terrestres; el sostenido avance inglés se encontró con la valentía de nuestros hombres, la puntería de las ametralladoras y la eficacia de los cañones argentinos.

En la media mañana del 12 de junio la primera línea argentina se extendía sobre la línea del Monte Tumbledown hacia el norte hasta Wireless Ridge, con el Batallón de Infantería de Marina 5, de la Armada Argentina, una compañía del Regimiento de Infantería 6 (la “B”, que se había replegado de Dos Hermanas), una compañía del Regimiento de Infantería 3, el Escuadrón de Caballería 10, una sección remanente del Regimiento 4 de Infantería, y dos compañías disminuidas del Regimiento de Infantería 7.