En la Ciudad de Buenos Aires se realizaron 85.540 mediaciones durante 2018


Un total de 85.540 mediaciones se llevaron a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante todo 2018, de las cuales el 91% correspondieron a casos civiles, el 5% a comerciales y el 4% de tipo federal, según revela un informe de la Dirección Nacional de Mediación y Métodos Alternativos de Resolución de Conflictos.

La estadística reunida por el organismo dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos señala asimismo que en temas de familia se logró un 50% de acuerdos, en tanto que en cuestiones patrimoniales los entendimientos alcanzaron un 12%. Otro dato relevante es que se mantuvo un nivel de no judicialización en el 60% de los casos.

En ese sentido el informe ratifica que la mediación es una herramienta vital para construir una sociedad más justa, igualitaria y democrática, dado que contribuye a la mejora del sistema de justicia y al fortalecimiento del tejido social comunitario, a la vez que resalta la importancia de la actualización profesional para los procesos de diálogo.

“La mediación es una herramienta que revaloriza la construcción de acuerdos viables y sustentables en el tiempo, y también apuesta por la transformación positiva de los conflictos para la convivencia pacífica”, señala el estudio.

Del mismo modo reconoce que si bien no siempre se alcanza el máximo de las expectativas de cada una de las partes en conflicto, “todo diálogo siempre es beneficioso”.

Formación de los mediadores

Dadas las características del rol del profesional y la responsabilidad que adquiere su intervención, el desempeño del mediador debe ser reconocido no sólo en términos de resultado del proceso, sino también en lo concerniente a la formación y el perfeccionamiento constante que esa función le exige.

El aporte de los mediadores para prevenir y dar respuesta a conflictos judicializados es una realidad que debe ser puesta en valor y reconocida por todas las instituciones que trabajan en la promoción del acceso a la justicia y la gestión pacífica de los conflictos.

En ese orden es importante valorar el proceso por encima de los resultados, impulsar la reflexión sobre la práctica efectiva, y fortalecer la capacitación continua con formación especializada.

Estos esfuerzos deben ser replicados en el marco de las distintas jurisdicciones provinciales, a fin de obtener un criterio de alta profesionalización de los mediadores.

En este sentido, la Dirección Nacional de Mediación asumió la responsabilidad de impulsar y ampliar los horizontes de intervención brindando capacitaciones de actualización y capacitaciones en temáticas específicas.

Gracias a ello durante 2018 se capacitó gratuitamente a 400 mediadores prejudiciales.

La experiencia que aportan los mediadores con trayectoria es un elemento insoslayable que debe encuadrarse en espacios formales de construcción de conocimiento, que vinculen la teoría con la práctica, que potencien las capacidades de los mediadores en diferentes contextos y que contribuyan a la reflexión y el perfeccionamiento en el quehacer cotidiano.

En este marco la capacitación continua debe hacer énfasis en el análisis y revisión de casos que permitan la generación de nuevas propuestas de abordaje de conflictos desde una perspectiva inclusiva, respetuosa de las diversidades y profundamente democrática.