El sueño de Dakar 2022, presente en los luchadores de los Juegos Nacionales Evita

Varios chicos y chicas que participaron de la competencia en Mar del Plata tienen chances de llegar a Senegal. Conocé sus historias.


Pareciera cosa del destino. Pero el colchón, el escenario de combate donde se desarrolló la competencia de lucha en los últimos Juegos Nacionales Evita es el mismo que se usó en Buenos Aires 2018. Y allí compitieron varios jóvenes que sueñan con llegar a los próximos Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2022.

Lautaro Destribats, Milagros Barzante, Ariel Proboste y Florencia Britez tienen algo que los diferencia de los casi 200 chicos que lucharon en el CEF Nº1 de Mar del Plata: fueron parte de los campus que realizaron en San Luis y en Chaco el ENARD, el Comité Olímpico Argentino y la Agencia de Deporte Nacional como parte del Proyecto Dakar 2022.

Lautaro Destribats es cordobés, compite en la categoría 55 kilos y es hermano de Agustín, campeón panamericano y olímpico en Nanjing 2014. "Lo veía en los entrenamientos, crecí mirándolo luchar y me contagió esa pasión", cuenta Lautaro, de sólo 13 años.

Milagros Abril Barzante, de San Luis, se destaca en los 65 kilos y empezó en la lucha "en 2015 porque es un deporte donde se usa la fuerza a lo bruto, más allá de las técnicas, eso me apasiona". "Mi sueño es ir a Dakar, poder ser parte de un juego olímpico y destacarme, como lo hizo Linda Machuca que es mi referente", confesó.

Otro de los jóvenes valores es Ariel Proboste, chubutense (45 kilos, estilo libre) quien contó que "hace dos años empecé a entrenar con mi hermano, me gustó cada vez más y me preocupé por aprender las técnicas". "La experiencia de los campus de Dakar 2022 son muy buenas, porque ves cómo estás comparándote con chicos de todo el país. Ojalá pueda viajar, sería muy lindo", se ilusionó.

El camino rumbo a Senegal empieza a tomar forma. Y la misionera Florencia Maylen Britez (55 kilos) argumenta porqué su sueño está bien firme. "Tenía 6 años cuando luché por primera vez en mi provincia, fui a una Escuela de Iniciación Deportiva. Este deporte tiene adrenalina, fuerza y explosión, es difícil de describir lo que se siente", cuenta. Y se anima: "Yo quiero llegar a Dakar y arrasar con todo, poder representar a mi país". La semilla de Buenos Aires 2018 empieza a ver florecer a futuros talentos que quieren escribir su propia historia en Dakar 2022.