El snowborder argentino que cambió sus hábitos en cuarentena

Steven Williams contó cómo vive los días de aislamiento en San Martin de Los Andes, su ciudad natal, lejos de las competencias en Europa pero bien cerca de la naturaleza.


“Corto leña y cargo troncos, llevo y traigo, hago ejercicios adentro de la casa cuando el tiempo está feo, trato de mantener el físico y no caer en el sedentarismo. Hay que adaptarse, no queda otra”. Quién habla y responde a la pregunta de cómo lleva este tiempo de asilamiento es Steven Williams, el snowborder argentino de 32 años.

De descendencia galesa, nacido y criado en San Martín de los Andes, provincia de Neuquén, pasa la cuarentena en su casa de esa ciudad.

Cuenta que aprovecha el tiempo para ponerse al día con su casa: “Vivo medio alejado. Acá tengo campo y un pedazo de montaña de fondo, por suerte puedo hacer un montón de cosas: andar en bici, salir a caminar, de todo”. Soltero y sin hijos, al momento del inicio de la cuarentena se encontraba en Europa compitiendo: “Terminé la última competencia el 13 de marzo y al otro día regresé”.

Steven Williams se desempeña en la disciplina de snowboard boarder cross, una de las más nuevas de la disciplina, que consiste en una carrera de descenso a gran velocidad y en tandas de cuatro a seis participantes en simultáneo, a través de un circuito que recorre varios saltos y curvas pronunciadas. “Me encanta la adrenalina y siento que correr es algo que me sale natural, no haría otra disciplina de snowboard” asegura.

Acostumbrado al invierno durante todo el año, hace diez que no pasa un verano en la Patagonia. “Así es el deporte nuestro, más o menos desde noviembre a fines de marzo estamos en Europa porque es la temporada de competición. Y en mi caso particular estuve todo el verano anterior en España entrenando gimnasia y bicicleta para la temporada pasada que fue un espectáculo. Fue mi segundo mejor resultado, mi segunda mejor temporada en la historia”.

En España los primeros días de marzo, compitió en la Copa del Mundo en Sierra Nevada, donde finalizó en el séptimo puesto: “Fue mi mejor resultado en clasificaciones”, explica.

Steven cuenta con el apoyo de sus entrenadores, los italianos Claudio Fabbri y los hermanos gemelos Luca y Stefano Pozzolini. “Una porción de ese séptimo puesto en las clasificaciones se lo atribuyo a la ayuda que me dan ya que las pistas son largas, hay muchas cosas a tener en cuenta y la experiencia de ellos es muy importante para mí” analiza. Además, trabaja la temporada de hemisferio sur con el entrenador argentino Maxi Cataldi, también oriundo de San Martín.

Con los planes afectados por el cierre de fronteras -iba a volver a Europa durante junio y julio para entrenar gimnasia con buen clima- pone la cabeza en lo que vendrá: “Acá esperamos que la temporada empiece, yo creo que va a empezar, que la montaña en la que yo vivo que es Chapelco, San Martín de los Andes va a abrir. Tal vez las competencias sean hacia el final de temporada, fines de agosto o principios y mediados de septiembre. Esperemos se acomode todo y poder competir, ese es el nuevo plan” cierra con optimismo.