El Servicio Penitenciario Federal cumple con su tarea

No se ha interrumpido el ingreso de personas detenidas en el ámbito de la CABA, siempre conforme a lo solicitado por las autoridades de esa jurisdicción y de acuerdo a la cantidad de plazas de aislamiento


En un diario de gran circulación se publica hoy que las dependencias de alojamiento de detenidos de la Ciudad de Buenos Aires están colapsadas por la gran cantidad de ingresos y porque el Servicio Penitenciario Federal no recibe las personas que debe alojar.

Esta última afirmación es mentira. El Servicio Penitenciario Federal ha dado cabal cumplimiento, en la medida de sus posibilidades, a las responsabilidades que le competen.

Desde el momento en que me hice cargo de la intervención del Servicio Penitenciario Federal, no se ha interrumpido el ingreso de personas detenidas en el ámbito de la CABA, siempre conforme a lo solicitado por las autoridades de esa jurisdicción y de acuerdo a la cantidad de plazas de aislamiento, para respetar el protocolo especialmente diseñado en función del Covid. Se trata de que las personas ingresantes no contagien al resto de las personas privadas de libertad.

Desde octubre del 2020 hasta abril de este año se han recibido más de 2100 personas y recientemente, se dispusieron medidas de emergencia para incrementar la disponibilidad de plazas de aislamiento. Desde abril 2020 hasta hoy el SPF recibió 3979 personas, de ellas 3369 fueron remitidas por la Policía de CABA y las 610 restantes por las demás fuerzas de seguridad.

En su oportunidad el entonces ministro Garavano reconoció la emergencia penitenciaria que provocaran las modificaciones de las leyes procesales y de ejecución penal. Sin embargo no se encaro un plan de ampliación de unidades penitenciarias, excepción hecha de la construcción que las autoridades de CABA se comprometieron a asumir, en cercanías del Complejo II, que debían entregar conforme al convenio en diciembre de 2020, y a la fecha no han cumplido.

El gobierno de Mauricio Macri impulsó la reforma a la ley de flagrancia, sin reforzar las plazas de aislamiento y con el único objetivo de lograr un golpe de efecto con su policía de CABA. Es por ello que detienen a personas sin tener en cuenta criterios razonables de política criminal. Las consecuencias están a la vista: no hay cárceles para alojar tanto efectismo punicionista.

La posibilidad de recibir personas detenidas depende de la cantidad de plazas autorizadas por los diferentes jueces que han fijado los cupos de las respectivas unidades carcelarias. El Servicio Penitenciario Federal no puede controlar la cantidad de personas detenidas ni de personas liberadas.

El día que me propuso esta tarea el Sr. Presidente de la Nación me dejó clara su especial preocupación por el cuidado de las personas privadas de libertad. Compromiso ratificado especialmente por el ministro Soria. Desde entonces las autoridades nacionales han puesto a disposición los recursos necesarios para ello y se notan avances y mejorías que destacan los organismos de control.

Las expresiones de la nota periodística que motiva este comunicado, que son inexactas, no citan fuente, ni están firmadas. No alcanzan para cambiar la realidad de los hechos, no reflejan los números, ni empañan la vocación de cuidado que guía el trabajo de los miembros del Servicio Penitenciario Federal.

María Laura Garrigós de Rébori, subsecretaria de Asuntos Penitenciarios
María Laura Garrigós de Rébori
Subsecretaria de Asuntos Penitenciarios / Interventora del Servicio Penitenciario Federal.