El rompehielos Almirante Irízar abasteció la base antártica Orcadas en el marco de la CAV 2018/2019


El Ministerio de Defensa informa que el rompehielos ARA Almirante Irízar abasteció la base antártica Orcadas, en el marco de la segunda etapa de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2018/2019.

Tras fondear en bahía Scotia, frente a la base, la dotación del buque polar desembarcó las lanchas EDPV (Embarcación de Desembarco de Personal y Vehículos) San Martín y Corbeta Uruguay y un bote MK6 para realizar el traspaso de carga y de personal.

El jefe de la base Orcadas, capitán de corbeta Maximiliano Medancich, fue el encargado de recibir al comandante del Componente Naval del Comando Conjunto Antártico, capitán de navío Carlos María Allievi, y al personal logístico del rompehielos.

Se trata de la última entrada a la base antártica Orcadas, en la que se descargó gasoil antártico, víveres y materiales para el manteniendo de las instalaciones.

También se replegaron residuos y material remanente que serán trasladados a Buenos Aires para su posterior tratamiento.

Tras esas tareas, el rompehielos puso proa hacia la base antártica Esperanza con el objetivo de terminar con el reabastecimiento y el traslado de personal.

Orcadas está ubicada en la isla de Laurie y es la más antigua de las bases argentinas en el continente blanco, ya que opera de manera ininterrumpida desde hace 115 años.

Desde sus orígenes, en 1904, el objetivo del asentamiento humano en la Isla Laurie fue el estudio científico.

Inicialmente, la meteorología fue la actividad principal, aunque paulatinamente se fueron incorporando otras actividades, como geomagnetismo, la biología y la sismología.

Actualmente se desarrollan allí diversos proyectos de investigación con el apoyo logístico del Comando Conjunto Antártico (COCOANTAR).

En la Isla se realizan mediciones meteorológicas y geomagnéticas, lo que permite contar con las mediciones ininterrumpidas más antiguas del continente.

Durante todo el año se llevan a cabo trabajos de campo con el fin de monitorear el ecosistema antártico y el estado de su fauna, al tiempo que se toma y almacena información registrada por un sismógrafo y un equipo de posición global, cuyos datos son enviados anualmente a centros de investigación en Argentina, entre ellos al Instituto Antártico Argentino, a la Universidad Nacional de La Plata, Italia (OGS, Trieste) y Memphis (USA) para su análisis.