El presidente Fernández y el ministro Rossi acompañaron a Taty Almeida en la reposición de la placa en homenaje a su hijo Alejandro en el IGN


El presidente de la Nación, Alberto Fernández, junto al ministro de Defensa, Agustín Rossi, acompañaron esta mañana a la madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida, en el acto de restitución de la placa que recuerda los pasos de su hijo Alejandro Martín por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), unos meses antes de que fuera secuestrado-desaparecido el 17 de junio de 1975.

El titular de la cartera de Defensa explicó que “la placa fue robada el viernes pasado por un empleado civil de esta casa, y ante el faltante el presidente del IGN (Sergio Cimbaro) hizo el sumario administrativo y la denuncia policial correspondientes”, tras lo cual el responsable del hurto devolvió la placa “arrepentido de lo sucedido”.

Rossi manifestó que este tipo de acciones no pueden asumirse como “hechos secundarios”, y decidieron junto a Taty Almeida “hacer este acto reparatorio, que tiene mayor volumen debido a la presencia del Presidente de la Nación; lo que muestra claramente el compromiso de nuestro gobierno con las banderas históricas que nuestro espacio político ha levantado que es de Memoria, Verdad y Justicia”.

Durante sus palabras, la madre de Plaza de Mayo, a quien la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, envió un especial saludo, destacó que “el tema de las derechos humanos volvió a ser política de Estado” y consideró que la profanación sufrida “no es contra Alejandro, es contra los 30.000 y los organismos de Derechos Humanos”.

En esa línea “exigió” que el acusado de haber sustraído la placa original que había sido colocada en el año 2013, en el mismo lugar donde ahora fue restituida, pida perdón a los verdaderos damnificados.

“No deseo que lo echen –aseguró Taty-, es su fuente de trabajo. Nosotros no tenemos odio, siempre hemos exigido justicia legal”.

En consonancia, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, rememoró las palabras de Néstor Kirchner: “Nos guían el amor y no el rencor y el odio”. Y agregó: “Esto que pasó es un símbolo de lo sucedido en política de Derechos Humanos en nuestro país en los últimos cuatro años”.

Al finalizar el acto, el ministro Rossi hizo entrega al presidente Fernández –que se convirtió en el primer mandatario en visitar las instalaciones del IGN- de una réplica de las 280 actas secretas de la última dictadura cívico militar, halladas en el año 2013 en el subsuelo del Edificio Cóndor, sede de la Fuerza Aérea; mientras que Almeida ofreció a las autoridades del IGN un pañuelo blanco para que sea expuesto en el lugar.

Al momento de su secuestro Alejandro, apodado por sus amigos como “el principito”, cursaba primer año de medicina en la UBA y trabajaba en el IGN, tras haberse desempeñado como cadete en la agencia de noticias Télam.

Desde ese 17 de junio Taty luchó incansablemente por la memoria, la verdad y la justicia para su hijo y los 30.000 detenidos desaparecidos.