El Presidente Duhalde y la ministra Camaño promulgaron la Ley de Cupo Sindical Femenino

La ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Graciela Camaño, destacó hoy la “urgente necesidad de aumentar la participación femenina en las actuales estructuras del diálogo social, ya sea en sindicatos, empleadores y sus asociaciones, que actualmente están mayoritariamente integradas por hombres”.


La ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Graciela Camaño, destacó hoy la “urgente necesidad de aumentar la participación femenina en las actuales estructuras del diálogo social, ya sea en sindicatos, empleadores y sus asociaciones, que actualmente están mayoritariamente integradas por hombres”.

La titular de la cartera laboral formuló estas declaraciones en el acto de promulgación de la Ley 25.674 de “Cupo Sindical Femenino”, que compartió con el presidente Eduardo Duhalde, en la residencia de Olivos, y en el que suscribió una resolución que pone en acción el “Programa de Capacitación y Entrenamientos para dirigentes sindicales”.

La ley establece que las dirigentes femeninas deben ocupar al menos el 30% de las conducciones gremiales, mientras que el programa está dirigido a rescatar “la capacidad organizativa y negociadora de la mujer” y a “fortalecer técnicamente a las trabajadoras que ya participan o desean participar de la actividad sindical”.

Del acto de promulgación del proyecto, participaron la Coordinadora de Políticas Sociales, Hilda González de Duhalde, y las ministras de Desarrollo Social, Nélida Doga y de Educación, Graciela Giannettasio.

En su discurso, Camaño señaló que la ley de “Cupo Sindical Femenino incorpora medidas de acción positivas con el objeto de garantizar la plena participación de la mujer en un pie de igualdad con el hombre” al tiempo que indicó que con su aplicación “comenzarán a corregirse desequilibrios originados en la discriminación”.

La ministra de Trabajo reseñó que en los últimos meses se consolidó una “incorporación masiva de mujeres al mercado de trabajo convirtiéndose en muchos casos, en el único sostén económico del hogar”. En ese sentido, puntualizó que “lo que caracteriza al trabajo femenino es su precariedad generada por la imposibilidad que tienen de participar en la fijación de las condiciones laborales que las afecta en forma directa”.

“Es posible hablar de una feminización del empleo a lo largo de la década”, dijo Camaño, quien agregó otro dato relevante de la situación actual que coloca a las mujeres en situación de desventaja con el hombre en términos de ingresos salariales.

Según confirmó la titular del MTE y SS, “el ingreso laboral total de los hombres alcanzó a 709.70 en el 2002, mientras que las mujeres percibieron sólo 515.80 pesos”, lo que indica una diferencia entre géneros que asciende a un 37,6 % promedio”.

“El argumento usado en forma permanente para justificar esas diferencias, especialmente por parte del sector empleador, es la mayor dificultad de la mujer de asumir un trabajo remunerado fuera del hogar y cumplir con requerimientos de horarios, duración del empleo compatibles con otras funciones tales como el cuidado de los niños”, dijo la Ministra, quien aseguró que “la realidad cotidiana desmiente esta afirmación”.

“Las trabajadoras cumplen con todas sus obligaciones laborales a la vez que sostiene el peso de la responsabilidad familiar, casi en forma absoluta, el cuidado y la educación de sus hijos”, remató.

La Ley de Cupo Sindical Femenino se originó en un texto unificado de la actual ministra Camaño cuando ocupaba una banca en la Cámara de Diputados y la radical bonaerense Margarita Stolbizer, fue aprobada por la Cámara baja el 27 de noviembre de 2001 y convertida en ley por el Senado el 6 de noviembre de 2002.