El Ministerio de Agricultura trabaja para reducir a la mitad la pérdida y desperdicio de alimentos

Se firmó un convenio que busca cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sustentable de la FAO para el 2030, que tiene por objetivo alcanzar un impacto positivo a escala nacional y ampliar las capacidades en las distintas regiones del país.


El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, que conduce Julián Domínguez, informa que con el propósito de contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS), de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y en el marco de la Estrategia Argentina 2030, el INTA y la Red Argentina de Bancos de Alimentos (REDBdA) firmaron un convenio de cooperación científica, que tiene por objetivo apuntalar la meta 12.3, que aspira a reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial, así como también las pérdidas en las cadenas de producción y suministros.

Al respecto, el ministro Julián Domínguez afirmó que "la ciencia aplicada al desarrollo sostenible de la producción es una política que llevaremos adelante desde el ministerio, en conjunto con nuestros científicos e investigadores para que Argentina pueda responder a las necesidades alimentarias que se atraviesan a nivel mundial".

"Es importante la firma de este convenio para acercar modelos de trabajo entre la Red de Alimentos y el INTA, para ampliar las capacidades de cooperación en las regiones, donde la red tiene menos presencia", destacó Susana Mirassou, presidenta del INTA.

En tanto, Carlos Parera, director nacional del organismo, consideró que "proponemos iniciar un trabajo piloto con el foco puesto en el AMBA y, como institución, contamos con amplias capacidades e iniciativas para la organización de capacitaciones sobre la transformación de alimentos, con la finalidad de acompañar a la red".

Según un estudio del 2015 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, en Argentina las pérdidas y desperdicio de alimentos (PDA) representan, en promedio, el 12,5% de lo producido; con valores de 42,1% en hortalizas, de 43,1 % en frutas de carozo y de 32,4 % en papas. Asimismo, el informe revela que el 49% de esas PDA ocurren en las primeras etapas de producción.

En esa dirección, la cartera agropecuaria nacional diseño la Estrategia Argentina 2030, de acuerdo al compromiso asumido por nuestro país como Estado con la agenda de los ODS, en particular con la meta 12.3, que plantea "reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha".

El INTA, comprometido históricamente con esta temática, desarrolla conocimiento y tecnologías para mejorar la eficiencia de las cadenas productivas y consolida sus aportes institucionales con su Red de Prevención de PDA. Gracias a este instrumento, nexo con otras organizaciones, empresas públicas o privadas relacionadas con esa temática, inició su relación con la REDBdA.

La prevención y la recuperación son las dos principales prioridades para reducir las PDA. Por un lado, el INTA cuenta con gran capacidad de aporte para el primer aspecto, a través del diseño y el mejoramiento de técnicas y prácticas de producción, cosecha y postcosecha, en tanto que la REDBdA ofrece herramientas para aumentar la recuperación.

Experiencia en el territorio

A partir de resultados preliminares de una intervención conjunta en el cinturón frutihortícola de Mar del Plata, con estrategias de prevención y rescate adecuadas, hay un potencial significativo de reducción de las PDA. Se espera que, gracias al intercambio de información y a la coordinación de estrategias de intervención, esta articulación de mejores resultados.

En ese sentido, con trabajo en 15 provincias, articulado con los gobiernos y las administraciones municipales, Fernando Mendoza, director ejecutivo de la RedBda, aseguró que "brindamos valor nutricional a través de la conservación y transformación de alimentos, que quedaron fuera de la cadena de comercialización", y agregó que "tenemos plantas móviles de disecados, deshidratados, plantas de almacenamiento y refrigeración, entre otros servicios, que nos permiten llevar adelante el banco de alimentos".