El INASE junto al Ministerio de Agricultura promueve la producción local de cannabis para uso medicinal

Autoridades del Ministerio, del INASE y del INTA se reunieron con una ONG de cannabis de la provincia de Río Negro que comenzará a producir localmente en el marco de la resolución recientemente firmada que autoriza la inscripción de la semilla del cultivo para uso medicinal.


Autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y del Instituto Nacional de Semillas (INASE) participaron de un encuentro en la Estación experimental del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Guerrico, Neuquén, con autoridades de ese organismo y con integrantes de la organización Ciencia Sativa para dialogar sobre la implementación de un emprendimiento para la producción local de cannabis en el marco de la resolución firmada en conjunto con el Ministerio de Salud de la Nación, que habilita la inscripción de variedades nacionales de cannabis para uso medicinal en los Registros de INASE.

Estuvieron presentes el presidente del INASE, Joaquín Serrano, junto a su director nacional de Articulación Federal, Gabriel Giménez; el director regional del INTA Patagonia Norte, Carlos Magdalena; el director de la estación experimental agropecuaria del INTA en Alto Valle, Darío Fernández; la asistente de planificación del centro regional INTA Patagonia Norte, Mariana Morosi; la subsecretaria de Fortalecimiento Productivo y Sustentable para Pequeños y Medianos Productores Agroalimentarios, Milagros Barbieri, y la presidenta de Ciencia Sativa, Gabriela Calzolari.

“Estos avances permitirán tener autonomía en materia de germoplasma y variedades nacionales para poder producir cannabis con uso medicinal, científico y de investigación. Poder tener una semilla nacional implica tener soberanía en materia de genética, es un acto de justicia, ya que hay mucha investigación y desarrollo puestos", expresó Serrano. Por su parte, Barbieri sostuvo que se busca "promover y facilitar la inclusión de PyMEs agropecuarias nacionales en los planes de producción de cannabis para el estudio e investigación de su uso medicinal", y recalcó la importancia de "articular con INTA y CONICET para diseñar y ejecutar planes de producción con PyMEs nacionales".

"Los proyectos productivos de investigación y desarrollo tienen componentes del Estado nacional y también del sector privado. En este caso es una ONG de la Patagonia, un actor muy importante que viene trabajando por el acceso al cannabis", afirmó Giménez.

Las autoridades recorrieron el predio de dos hectáreas en las que este año se comenzarán a realizar las primeras producciones a pequeña escala. Desde Ciencia Sativa, Calzolari, que también es bióloga y becaria del CONICET, explicó que el proyecto que tienen con el INTA Patagonia Norte "es de un cultivo experimental de dos hectáreas en la estación de Guerrico, que se viene articulando con diferentes instituciones y disciplinas para lograr un cultivo patagónico nacional". En la misma dirección, Magdalena remarcó que el trabajo tiene “una misión muy clara de instalar el cannabis como una propuesta medicinal para la comunidad, pensando en un proyecto que permitiera la producción y la generación de conocimiento en el INTA junto a la ONG", y celebró "la posibilidad de tener en cuenta germoplasma nativo".

"Con la nueva resolución del Ministerio de Salud e INASE la idea es empezar a trabajar con cepas y variedades locales, justamente patagónicas. La idea es lograr la viabilidad de esto", añadió Carzolari.

También participaron de la recorrida, la diputada nacional Graciela Landriscini, el coordinador de Incubadoras para Mujeres, Productores Agroalimentarios y Jóvenes, Jorge Pedregosa, el referente de Cambio Rural, Ezequiel Mateo, y otros integrantes de Ciencia Sativa.