El INADI convocó a referentes latinaomericanas para debatir sobre Racismo, COVID-19 y economías de las mujeres

El “Seminario sobre Racismo, COVID-19 y economías de las mujeres. Afectaciones y propuestas para la reconstrucción económica” fue organizado por el INADI como un modo de “poner en común los desafíos que se abren luego de la pandemia”, según las palabras de su titular Victoria Donda.


El seminario internacional que tuvo lugar ayer recorre todo el continente y mapea las afectaciones que el Covid 19 tiene en la vida y economía de las mujeres racializadas. Con disertantes internacionales y de manera virtual y gratuita, el “Seminario sobre Racismo, COVID-19 y economías de las mujeres. Afectaciones y propuestas para la reconstrucción económica” fue organizado por el INADI como un modo de “poner en común los desafíos que se abren luego de la pandemia”, según las palabras de su titular Victoria Donda. “La pandemia nos atraviesa de forma particular –agregó- pero esas particularidades pueden hacer que pensemos soluciones para que nuestros Estado aporten a la construcción de una sociedad distinta. Y que salgamos como comunidad internacional, como mujeres hermanadas, fortalecidas”.

De la apertura del seminario participaron también Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación y Estela Díaz, Ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires, quienes celebraron la iniciativa de pensar a través de redes internacionales. Tenemos una historia de la región, de una matriz colonial heteropatriarcal absolutamente racista que nos atraviesa a todas por igual”, puntualizó Gómez Alcorta. “Tenemos esta historia común que nos hace de algún modo sentirnos hermanas a pesar de las diferencias que tenemos”.

Las desigualdades de género, raza y clase en contexto de pandemia fueron los disparadores de una larga conversación que duró más de tres horas y fue moderada por Natalia Quiroga, economista feminista actualmente asesora INADI, y de la que participaron diez mujeres de México, Costa Rica, Ecuador, Colombia, Región Caribe, Guatemala, Paraguay, Guayana, Argentina y Salvador. El evento tuvo 700 inscriptos, 1000 personas lo siguieron en directo y al momento el video cuenta con más de 4500 reproducciones.

El limitado acceso a fuentes de agua potable, el trabajo informal, la escasez de alimentos, el nulo reconocimiento de las tareas del cuidado, el recrudecimiento de la violencia hacia las mujeres por el aislamiento obligatorio y la constante discriminación a las que sus comunidades son sometidas fueron algunos de los puntos comunes de preocupación y alerta entre las mujeres.

“El 27% de la población de Cartagena está en pobreza extrema; es decir, es un nivel muy alto de empobrecimiento en mi ciudad y esta misma situación la vemos en la región Caribe”, explicó Kairen Gutierrez, de Colombia. “Alrededor de un 50% de las mujeres no tenemos acceso a trabajo formal y si somos jóvenes, a un 70%, se nos empuja a realizar labores desde la informalidad. El COVID-19 ha obligado a las mujeres a vivir con sus agresores y se incrementaron los femicidios en un 5%”, compartió Alejandra Jimenez, de México.

“El sector con mayor vulnerabilidad en mi país, aparte de los campesinos, son los indígenas. La falta de agua y de alimentación es una gran preocupación, porque el agua es esencial para la vida y para la prevención de esta enfermedad”, contó Tina Alvarenga, de Paraguay y Mónica Córdoba, de Argentina, sumó: “La problemática del agua también sucede en las villas de la Ciudad de Buenos Aires. Estos tipos de barrios, como la Villa 31, son barrios que no están organizados, que no tienen sistema de cloacas, no tienen agua potable y que cuando llueve, se inundan. En una semana, los casos positivos de COVID-19 fueron de 1 a 60”.

Sobre las iniciativas para la reconstrucción económica que se están promoviendo, prevalece el trabajo colectivo, el fortalecimiento de las economías comunitarias, de la agricultura urbana y el regreso a las raíces afrodescendientes e indígenas en la relación con la Madre Tierra.

“La oportunidad que nos invita esta crisis social y política, es pensar sobre el valor de la vida, de los recursos naturales, de las tareas cuidados, que no son para nada inagotables y necesitamos mayor presencia del Estado”, reflexionó Córdoba, de Argentina.

“Es el momento de entretejer desde la confianza, compartir saberes para el trabajo colectivo, este capitalismo está haciendo crisis y la mayoría de las personas están fuera de las medidas económicas”, dijo María Gines Quiñones Meneses, de Colombia.

“Nuestras luchas de emancipación son largas, pero tenemos que seguir para lograr esos cambios”, cerró la jornada María Velásquez Xón, de Guatemala.

Natalia Quiroga Díaz, organizadora del encuentro, plantea: “Lo que nos abre este seminario es la necesidad de reconocer que el impacto del Covid 19 se ha acrecentado en la vida de las mujeres y, además, que la estructura colonial de América Latina hace que sean ellas las que estén sosteniendo los cuidados más importantes – trabajo doméstico, enfermería, tareas de limpieza, etc.- pero son las peores pagas. Por eso encontramos que en Argentina están muriendo las mujeres que sostienen comedores. No podemos seguir pensando políticas de la pandemia que no tengan en cuenta esta desigualdad estructural.
La agenda por la reconstrucción económica no se puede hacer sin el punto de vista de estas mujeres negras, indígenas, populares y racializadas”.

Link al seminario completo haciendo clic acá