El Fondo Nacional de las Artes inauguró "La trama invisible: cielo, tierra, corazón"
Con curaduría de Mariana Gioiosa, la exposición reúne las obras de Luciana Targise, Lucrecia Literas y Josefina Laratro en una propuesta que explora la naturaleza, los afectos y la dimensión espiritual.
El título de la exhibición —La trama invisible: cielo, tierra, corazón— alude a la red que atraviesa la experiencia humana: el cuerpo, los sentimientos y la dimensión espiritual o, en otras palabras, el mundo de la naturaleza, el mundo de los vínculos afectivos y la búsqueda de trascendencia.
Inaugurada días atrás en la sala "Arq. Clorindo Testa", la exposición reúne los universos artísticos de Luciana Targise, Lucrecia Literas y Josefina Laratro, cada uno de ellos vinculado a una de las dimensiones que propone el título: el cielo, la tierra y el corazón. Aunque las obras se despliegan en sectores distintos y lenguajes propios, el recorrido permite descubrir las conexiones visuales que, de manera sutil, entrelazan estos tres mundos.
En la apertura, el presidente del Fondo Nacional de las Artes, Tulio Andreussi Guzmán, señaló: "La curaduría de Mariana y el trabajo de las tres artistas crean un ambiente místico que evoca la red que une a todo habitante en esta Tierra, una fuerza latente, oculta, que conecta todo". Y agregó: "Es una alegría para el Fondo Nacional de las Artes presentar esta notable muestra, no solo por el riguroso desarrollo curatorial y la excelencia de las obras, sino también por el trabajo conjunto que llevamos adelante con la Dirección Nacional de Integración Federal y Cooperación Internacional Cultural de la Secretaría de Cultura de la Nación para hacerla posible".
Por su parte, Mariana Gioiosa explicó que uno de los principales desafíos curatoriales fue concebir una experiencia en dos tiempos: el primer encuentro con la muestra desde la vidriera hacia la calle Alsina y un segundo momento de recorrido íntimo dentro de la sala. "Queríamos que el primer impacto visual capturara el pulso acelerado del transeúnte y lo invitara a detenerse, transformando la vereda en el primer escenario de la exposición. Una vez que el visitante ingresa, la escala y la vibración cambian", señaló la curadora.

En ese recorrido, la instalación creada por Luciana Targise propone una mirada hacia el cielo a partir de constelaciones y de geometrías sagradas vinculadas, en este caso, con la secuencia de Fibonacci. "Es una obra de sitio específico, creada especialmente para este espacio. Es única. Yo digo que es uno de mis cielos de verano de Claromecó, muy cerca de donde nací", explicó. La artista incorpora también un cubo, el sólido platónico que representa la Tierra, realizado —al igual que la instalación— con materiales sencillos como hilo, tanza y esferas de telgopor pintadas, en línea con una búsqueda que privilegia la idea por sobre la materialidad.
La tierra aparece en la obra de Lucrecia Literas como un territorio de tensión entre naturaleza y construcción humana. A través del cruce de materiales industriales y naturales como el hormigón, el cemento, el barro cocido o la tierra negra, la artista explora el contraste entre los elementos que sostienen la vida y las formas de construcción desarrolladas por el ser humano. Sus piezas combinan modelos de la arquitectura con patrones propios de la naturaleza. "Busco potenciar la expresividad de los materiales y que las piezas no sean claramente descriptibles, sino que evoquen en el espectador algo de ese mundo natural y de construcción humana", comentó.
El corazón encuentra su expresión en las obras de Josefina Laratro, quien traslada al lenguaje de la cerámica la delicadeza del textil y de los encajes heredados de su familia materna. Flores, tramas y puntos se convierten en esculturas móviles que buscan dar cuerpo a aquello que no puede verse. "A partir de estos objetos trato de darle espesor a algo tan intangible como los afectos", afirmó la artista.
La trama invisible: cielo, tierra, corazón ofrece una mirada poética sobre algunas de las dimensiones que atraviesan la vida y las relaciones humanas. Puede visitarse hasta el 28 de agosto, en la sala "Arq. Clorindo Testa" (Alsina 673, CABA), de lunes a viernes, de 10 a 16 h, con entrada libre.