El Ejército asiste a vecinos inundados en el conurbano

Afectados por el desborde del río Matanza, miles de vecinos quedaron con sus hogares anegados por la inundación, sin energía eléctrica, sin alimentos y con la pérdida de gran parte de sus pertenencias. Los efectivos de la Fuerza llegaron al lugar para evacuar a los que se encuentran en mayor situación de riesgo y asistir a los que permanecían en sus hogares.


La semana pasada se tornó oscura para muchos vecinos de los partidos de La Matanza y Esteban Echeverría (Buenos Aires), no sólo por las nubes que comenzaban a ocultar el sol, sino por una tormenta que acechaba. El fuerte temporal generó que el río Matanza colapsara en su caudal y provocara la inundación de vastas zonas de la geografía local, afectando las viviendas de miles de ciudadanos.

El Ejército Argentino puso a disposición personal y material para tratar de morigerar el impacto sobre los vecinos afectados por los factores climáticos y que puedan sobrellevar la situación de la mejor manera. En este contexto se desplegaron elementos militares con distintas aptitudes y características, como el Batallón de Ingenieros 601; la Compañía de Ingenieros de Agua 601; el Regimiento de Asalto Aéreo 601 y el Batallón de Intendencia 601, que en forma conjunta y coordinada con las autoridades de defensa civil provinciales, municipales y fuerzas de seguridad, han suministrado comida caliente, viandas frías, agua potable y artículos de limpieza a más de 15.000 personas que se encontraban aisladas en sus propias casas.

En paralelo, se realizaron patrullas de rescate para monitorear la situación general y evacuar a aquellos que necesariamente debían abandonar sus hogares para evitar poner en riesgo sus propias vidas. Del mismo modo, se priorizó la evacuación de los más chicos y ancianos. Vale destacar que operaron 23 centros de evacuados, que alojaron a más de 5.000 personas. Estos puntos se localizaron en escuelas de Virrey del Pino, González Catán y Laferrere.

Fue trascendente para esta actividad el uso de plantas potabilizadoras de agua (que facilitaron el filtrado, purificación y ensachetado de agua), también el empleo de las nuevas cocinas de campaña Kärcher (con capacidad de realizar más de 1.000 raciones por turno) para dar de comer, en caliente, al personal evacuado y a las personas que permanecieron aisladas en los distintos barrios. Otros equipos utilizados en las tareas de asistencia fueron los botes de goma (para repartir agua y comida y facilitar la evacuación de personas con movilidad reducida) y el empleo de vehículos 4x4 (para la distribución general).

El tiempo ha mejorado y el agua comienza –poco a poco– a descender su nivel, pero la vuelta a cada hogar (y a la normalidad) será lenta, ya que la humedad, suciedad y barro que quedaron en el lugar demandarán bastante tiempo de trabajo y limpieza.

De esta manera, el Ejército Argentino cumple con asistir a la ciudadanía cuando y donde ésta lo requiere, poniendo toda su capacidad humana y material, a través de los entes y organizaciones correspondientes, a disposición de los más necesitados.